Vivir Callando

Callamos miradas.

Callamos abrazos.

Callamos con besos.

Callamos sin tiempo.

Callamos emociones.

Callamos con masajes.

Callamos el miedo.

Callamos recuerdos.

Callamos silencios;

Callamos con mensajes,

cuando gritan los cuerpos.

Lo que gritan las manos.

Lo que gritan los gestos.

Veinticuatro horas,

de las que seis u ocho durmiendo

permitimos al subsconciente

que decida su sueño.

Vestir las mañanas,

maquillarse las penas,

dibujarnos las ganas

para callarnos de nuevo.

Callamos, callamos y nos acostumbramos.

By Miriam Giménez Porcel.

 

 

 

 

 

3 comentarios en “Vivir Callando

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