Vergüenza

 

 

 

 

En el silencio de la noche una lágrima golpea mi vaso de hojalata.

Mientras pienso qué escribir, me preparo un café

y algún licor que agudice mi ingenio y afile mi lengua.

Leí hace poco que tenemos memoria, que necesitamos memoria,

lo dijo mi hermano.

siento contradecirle, pero no.

No tenemos ni memoria ni vergüenza.

Hoy no cuento un cuento

ni un relato, ni pretendo darme de literato.

Lo que hoy escribo se graba en mi alma,

porque sale de ella, de lo hondo.

disculpe el lector el aburrimiento.

repasando las noticias de la semana veo cómo se lanzan

dardos envenenados unos a otros,

dándoselas de inteligencia extraterrenal,

del yo mejor que tú, del tú más que yo,

dependiendo de cada interés momentáneo.

sencillamente patético.

Hoy la señora presidenta de mi comunidad,

doña Ayuso, ha ido a cerrar un hospital de campaña

y despedir a todos sus empleados eventuales!

¡Se acabó la pandemia!

y con fiesta y sin respetar las distancias. ¡Toma!

Luego le echará la culpa al gobierno del nuevo brote,

porque dejó salir a los niños,

o porque como no les dejó salir, se escaparon

y se disfrazaron de doctores

para ir a la fiesta de clausura de Ifema y allí

contagiaron a todos. ¿Qué, que no?

En peores nos hemos visto.

De bocazas incompetentes.

Es como si yo hago un graffiti cagándome en Dios,

me pilla la policía y le echo las culpas

al señor que me vendió el spray.

Lógico, si se hubiera negado a vendérmelo, yo no hubiera pintado nada.

Soy inocente señor.

esta miserable señora dijo que era más fácil morir

porque te cayera una teja que por culpa del coronavirus.

que Madrid se gestionaba bien.

Que no habría muertos.

Que las residencias, que son competencia de la comunidad iban bien.

Ahora se descubre que es el foco de más mortalidad

y la culpa es de ? Del puto gobierno bolivariano.

Que nos confinamos para no propagar la enfermedad,

¡pues vaya! ¿Vamos a parar la economía

por una simple gripe?

Ahora nos dejan salir un poco.

Pues bien, ahora nos mandan al recreo.

En fin…

Después de lo triste que es hacer política

con las víctimas, no digo yo que el gobierno

haya estado acertado en todo, errores tienen y tendrán.

Como todos los gobiernos del mundo.

¿O Trump, venerado por algunos lo hace bien?

¡O Bolsonaro?

después de todo eso,

siempre nos quedará la pizza. ¿Verdad presidenta?

 

 

Gustavo García Pradillo

Deja tu comentario, así nos haces grande

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Suscríbete a nuestra página

Te has suscrito correctamente al boletín

Se produjo un error al intentar enviar tu solicitud. Inténtalo de nuevo.

Página de escritores will use the information you provide on this form to be in touch with you and to provide updates and marketing.