Qué diciembre llegue lento. Que esas fechas me conmueven. Me entristecen. No sosiegan.
Que el invierno no me cubra de silencios.

Simplemente que se callen las hojas, las horas, los idiotas que se creen sinceros, y ofrecen sus consejos que no exigí.
Que el verano sea eterno. Que estos días coloridos no terminen. Aun florecen rosas, en este mi jardin. Mi sonrisa me delata. El suspiro mezclado en el aroma. El amor. Lo que queda por vivir.

Apesto a esta época del año.

Y que siga siendo así.

By Miriam Giménez Porcel.