Variaciones sobre un mundo  de máscaras.

Variaciones sobre un mundo de máscaras.

Variaciones sobre un mundo de máscaras.

Gocho Versolari, Poeta

Cerca del crepúsculo
el aire se llenó de máscaras.

Cuando bajaste descalza la colina,
atravesaste los rostros sin miradas. El sol
era un becerro herido
que agonizaba entre tus muslos. 

Abrazados en la galería,
observamos las máscaras: 
flotaban en el valle.
Algunas
abrían y cerraban sus bocas de amaranto
para pronunciar muertes o vidas
y dejarlas pendiendo 
de la luz declinante.

Serviste una bebida
hecha con néctar de gladiolos
y en pleno atardecer
seguimos observando los inertes rostros;
a eso de las tres
ensayaron una melopea:
primero berrearon, rebuznaron y afinaron sus voces
al derivar la noche algunos ciclos,
cantaron en un lenguaje extraño
mientras sonaba la vieja música de las esferas;

y modularon peces

y panes

y arreboles oscuros

y niños que murieron
y niños que nacieron

y vientres abiertos en canal 

que se cerraron jubilosos.

Por un momento,
las máscaras trajeron los antiguos muertos 
desde una fronda hecha de eones
 y de diálogos verdes que se pronunciaban
entre existencia y existencia. 

Unos segundos antes de la aurora
las máscaras callaron y desaparecieron
dejando en la epidermis del valle
una tenue bruma que se prendió a las rocas.
Un calor húmedo cargado de perfume
rompió los acordeones de la noche.
Te desnudaste;
nos amamos
sobre el entarimado tibio de la galería
y en el momento del orgasmo
atravesamos soles y corderos
hasta un cielo construido de reptiles, 
de remotos cadáveres,
de máscaras
y de silencios. 

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GOCHO VERSOLARI

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