Vacío que duele,

vacío que araña,

vacío intenso que se agolpa en el pecho

y perfora las entrañas.

Vacío de todo,

vacío que agota el aliento

y se agolpa en la garganta.

Vacío que asfixia

y comprime el pecho

vacío de querer llenar la oquedad que traspasa el alma.

Vacío de no saber qué,

vacío que se impone y no disminuye con el tiempo,

vacío que busca ser llenado.

Vacío de arco iris,

vacío de grises tonalidades,

vacío de un tiempo que no tuvo tiempo.

Vacío de amaneceres ciertos,

vacío de noches sin retorno,

vacío que al cielo implora acabar con el frío,

vacío que traspasa el cuerpo

y se apodera de la nostalgia.

Vacío que sacude los sentidos,

vacío que busca respuestas,

vacío sumergido en incertidumbres.

Vacío sin sabores,

vacío sin fragancias,

vacío de colores,

vacío laxo de recuerdos plenos,

vacío que en la nada se pierde.  

 

@Marina Collado