Un mal sueño

 

 

 

Montarme en un barco de papel celofán,

cruzar el mar sin miedo a naufragar.

Si tú ya no estás en mi vida,

la vida da igual.

Nadar a contrarreloj

sabiendo que un grano de arena

en el tiempo llegó a su final,

y acabó marcando un destino fatal,

esperando ese soplo de viento

que nunca llegó.

¡Orbita la luna, quizá no me ve!

El cuerpo celeste lo indica sin más:

Si vives dispuesto a morir,

dispuesto a perder, tal vez.

Sin ti la vida se fue,

¿Cuándo?

¡No lo sé!

Fue vida cruel, la tumba al caer…

Me llama, me ve.

Oscura la noche quedó

sin estrellas el cielo apagó, mi luz

y no veo nada,

la tierra me traga otra vez,

y cierro los ojos

pero tú ya no estás,

y los vuelvo a abrir,

sigo sin ver nada.

Empiezo a no sentir nada.

Y tiemblo.

Tiemblo de miedo.

De repente un despertador.

Veo tus ojos y tu sonrisa rozando mi piel,

¡Qué bien!

Ahora ya lo sé.

Se acabó el mal sueño.

No puedo volverte a perder.

 

 

Gustavo García Pradillo

 

1 comentario en «Un mal sueño»

Deja tu comentario, así nos haces grande

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: