Tiempo…

Tiempo…

 

Aún entre las bruma de mi mente y mi recuerdo
puedo ver una sonrisa dibujada en tu rostro,
el brillo de tus lindos ojos alumbrándote
y tu pelo alborotado por el viento
mientras caminabas junto a mi.

Puedo sentir entre el telón del tiempo y mi locura
tus manos tibias enredarse con las mías, 
acariciarnos tiernamente en un dulce abrazo,
amarnos eternamente
solo al perdernos en nuestras miradas.

Oigo tu voz a través del silencio del tiempo perdido
tus palabras suenan eternas en mi mente
parecen melodías que no terminan de tocarse
una partitura que siempre aparece
aunque se trate de perderla.

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