Me gusta es otoño de dulce resbalar

de miradas que saben que al mirar

elevan la locura al abismo sideral.

No pedí perdón, ni valen ya las cuentas.

Que ni desesperado el tiempo llega,

con el viento siempre a favor.

He intentado acercarme al abismo de tu boca demasiadas veces,

tantas que perdí la cuenta.

He querido enamorarte

pero tengo miedo.

Miedo de asomarme y caer,

adentro de este infierno lleno de luces y sombras,

miedo de asomarme a mí mismo.

ese infierno que habita dentro de mí

y no atiende a razones.

Que es un pozo infinito,

de vacíos , de fuegos oscuros

y de sueños perdidos

que sueñan con volver a verte.

Me pregunto tantas veces:

¿Qué he perdido sin perderte?

¿Qué he tenido sin tenerte?

únicamente tiempo.

Y ahora buscando un buen final para este cuento

no sé qué querrá la vida.

Caminando, una brisa fresca

que me eleve y me aleje,

que me lleve y me lleve y me lleve.

«Me he pasado tanto tiempo esperando este momento que perdí la razón» (Robe)

 

Gustavo García