Tercera

 

 

¿Y si fuera cierto que la prima

acaba en las bragas del coronado?

En el cetro o en el colchón;

no nos done con su ruina

porque es la mía «señor»

ni prenda el encerado

que por tontos, wana

sólo unos pocos creen en el montón.

No me toquen los ovalados.

Un tal «huenda»

gran embaucador,

cuenta qué?

un fiscal sólo tiene razón

cuando investiga lo que quiero yo.

Que «semos» cerviles y empecinados,

no tenemos solución.

¿Dónde está la solución?

En la tercera. Mi señor.

Gustavo García Pradillo