Te fuiste sin morir; partiste sin partir

Hay amores que mueren sin morir; que parten sin partir

Una nota navegando desde el piano del rincón

llega a mi oído y avanza hacia los jirones de mi corazón

Pausada, en tonos medios va invadiendo el espacio

avanzando al ritmo de una marcha fúnebre que hace compás

con mis propios latidos

 

Yo, con aguas plenas de sal me miro al espejo

y observo que son ríos que nacen en mis ojos

e inundan el alma mía

el alma entera desde aquella mañana nublada

en que elegiste partir

 

Voy abriendo lentamente y llena de temores

cada ventana instalada en mi corazón

intentando olvidar el dolor venido desde el pasado

tratando de arrancarme la promesa de nunca olvidarte

 

Me miento y me juro que pronto vendrás

y comienzo a buscarte en la primavera de mis sueños

 

Te veo ahí, de pie tomando mi mano

y jurándome amor eterno

ese amor de adolescentes que puede vencer al mundo

que puede esquivar la muerte

 

El recuerdo me lleva a notas gráciles que hablan de amor

ágiles violines cantan música de flores y aromas

 

y yo

Yo gozo mirándote de frente atado a mi mano

casi, casi amarrado a mi corazón

jurándome amor eterno

 

Mas hoy extiendo la mano y te has ido

flagelando mis sentidos

matando mis ilusiones

congelando mis pasiones

 

Las graves notas pausadas del chello

se sienten a mis espaldas

cargando el pesado fardo de dolores

cantando negras notas, negras letras

 

¡Desesperada!

Te busco en los rincones

Huelo el etéreo aroma de mi almohada

Persigo tus pasos en el verano

Te sueño en los aires del otoño

Ese fatídico otoño en que decidiste partir

 

¡Desesperada!

Te busco y no te encuentro

 

Hasta que cae el pesado lastre de la nieve del invierno

Hasta que me cubren de frío las ramas nevada del hastío

Hasta que el hielo profundo amarra mis pasos en su prisión

Y recuerdo con el corazón tembloroso de frío

¡Que has partido!

 

Que has partido para siempre evaporado

en nubes de muerte y soledad

 

Te busco en la primavera

Te persigo en verano y otoño

 

Y sólo me atrapa el invierno que en graves notas

salidas de gruesas cuerdas, me canta que te has ido

mas cumplirás tu promesa hecha de amarme hasta la eternidad

Y yo

Te juro que siempre lo haré

Que así como prometimos, te amaré hasta la eternidad

Te amaré hasta mi eternidad

2 comentarios en “Te fuiste sin morir; partiste sin partir”

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