un pequeño recorrido a través de la ruta de la seda.- Inspiraciones de un poeta acompañado de música, baile e imágenes.

Hoy sólo acercaros a través de unos vídeos, una pequeña muestra de la “música a través de la ruta de la seda” y un espectáculo cuyo nombre es “Inspiraciones” poesía, música, baile e imágenes.

Unos espectaculos que están recorriendo el mundo y estará a finales de mes en Madrid, dentro de los espectáculos que oferta el Canal de Isabel II.

Os dejo un enlace.

La música a través de la ruta de la seda

La Ruta de la Seda es uno de los logros más significativos de la historia de las civilizaciones. Más de 7.000 kilómetros de culturas, músicas y tradiciones, desde la capital china de Xi’an hasta Valencia, ciudad de la Llotja de la Seda. Por esta gran ruta no solamente circulaban las caravanas comerciales, también se convirtió en un camino de transmisión de saberes, de intercambio de culturas y de costumbres.

Recrear este viaje musical por la Ruta de la Seda es una tarea apasionante. Una experiencia única para compartir esta herencia común, rescatando el pasado para ser traído al presente, con la música como lenguaje universal.

 

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Para los que gustan de la poesía, recreada con la música, coreografía e imágenes también tienen un hueco en el mismo lugar.

“Inspiraciones” dirigido por Valeria Kovadloff. Es un espectáculo poético visual: Pierre Blanchard (pianista), Santiago Kovadloff (poeta) y Víctor Torres (cantante). Estará también en Madrid a finales del mes en el mismo lugar que el anteriormente citado. También es un espectaculo que recorre el mundo.

Inspiraciones. Poesía…

 

Disfruten del domingo. 🙂

Marijose.-

Un refugio en mí

UN REFUGIO EN MÍ

Quiero ser tu despertar
en las frías mañanas de invierno,
acompañarte en silencio
hasta que el dormir se venza
de mantenerme en tus sueños,
cuando la tenue alborada
que ilumine nuestro cuarto
se cuele por las rendijas
que dejamos entreabiertas
cuando cerramos los ojos,
anoche,
por última vez.

Quiero ser para ti el lacre
que selle tus labios dormidos
con besos deshilvanados,
perdidos por el camino
en el paso de la noche,
y vestirte con sonrisas
tejidas entre tinieblas
con los hilos de los sueños
que descolgados quedaron,
cansados, sobre la almohada,
en la mañana,
en el nuevo amanecer.

Quiero ser tu medicina
contra la melancolía
que apaga sin querer tus ojos
cuando en tu cabeza vuelves
al pasado que se fue.
Seré tu nuevo ansiolítico,
el que te saque del pozo
de oscuridad horadada
en las profundas lagunas
que planean por tu mente,
sin permiso,
una y otra y otra vez.

Quiero ser como el aroma
del café que te preparas,
despertarte los sentidos,
para que cuando lo inhales
te impregnes siempre de mí.
El narcótico aliciente
que impregne de amor tus neuronas,
esa sustancia prohibida
que te convierta en adicto
al cimbrear de mi cintura,
cada día,
temblando por tu querer.

Quiero que encuentres en mí
el refugio más seguro
contra todos tus temores,
esos que fueron creciendo
como si fuesen de hiedra,
adheridos a tu alma,
trepando por la pared
interna de tus suspiros.
Yo quiero ser tu refugio,
tu zona sin cobertura,
espacio
seguro para el amor.

En mi tendrás siempre un refugio.
Respira, tranquilízate y confía.

Evasión

EVASIÓN

No preguntes si me ves
perdida en los callejones
que nunca tuvieron salida,
ahogándome en los rincones,
lamiéndome las heridas.

Yo solo quería evadirme,
buscar en la vida un hueco
que me mantenga a tu lado,
juntos, contra la marea
hasta quedar desahuciados.

Tú quisiste acompañarme
en mi alocado viaje
para huir lejos del mundo,
rompiendo barreras,
muros,
reptando como animales.

Y nos dimos a las drogas,
blandas, duras,
¿qué más da?
Y al alcohol que nos ahoga
fluyendo por nuestras venas
en litros de libertad.

Nos vendieron en recetas
la huida que tanto buscamos
y nos tacharon de locos,
tristes, solos, marginados.

Nos pusieron en las manos
un parche para la vida,
el que muestra la salida
por una pequeña puerta
sin luces,
sin compañía ni alfombras,
que da al callejón de atrás.

Usamos la puerta falsa
para escapar de las dudas
y yo quedé condenada,
rastreando,
siempre a oscuras,
buscando a la desesperada
el interruptor de la luz.

Entonces te vi subiendo
con soltura por la tapia
que volcaba a los jardines
cuajados de primavera
que solo ven los demás.

No vi dentro de mi ceguera
que me tendieses la mano
que me subiese contigo,
lejos de las plantas muertas,
agolpadas en matojos
junto a la puerta trasera,
ahogadas
por el humo cruel que asfixia
que sale de mi cigarro.

Aquí me quedé tendida,
evadida frente a todo,
dejando pasar el tiempo
y que la lluvia me ahogue
en recuerdos de mi niñez.

No preguntes si me ves
desahuciada de la vida,
cansada ya de correr
tras los sueños que buscamos.

Déjame dormir tranquila
en mi descanso inducido,
recordando los sonidos
que alegraron nuestro ayer.

Y sé feliz, compañero,
cuídate si no nos vemos,
nunca olvides nuestro sueño
de vivir con ilusión.

Yo aquí te dejo,
me quedo,
ya no comparto el camino,
solo busco en callejones
algo que me proporcione
lo que llevo años buscando,
sumirme sin hacer ruido
en una eterna evasión.

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