Entre brumas

 

 

 

 

 

Me adentro ente la espesa bruma que rodea las murallas de una ciudad dormida. Quiero despertar y salir corriendo del laberinto que absorbe el sonido, que me mantiene atrapada entre una tela de araña de frío y silencio tejida en un tiempo de olvido de lo vivido. No, no quiero seguir avanzando entre la niebla que bloquea la mirada y ciega los sentidos, quiero rasgar la bruma en un grito y deshacer la densidad de la cortina. 

Me adentro confundida, con pasos vacilantes ¿sigo adelante en busca de la luz o detengo en seco la marcha y retrocedo y vuelvo sobre mis pasos atravesando la cortina de hielo de la ciudad enmudecida? Por momentos las brumas parecen disolverse, mas es un efecto engaño que provoca el deseo de escapar de la nebulosa que rodea mi fortaleza.

Quiero soplar, soplar tan fuerte que aunque me ahogue, no me importe, quiero ver lo que hay detrás de la espesura, quiero derribar la barrera que separa la realidad de la pesadilla del sueño. Creo estar consciente en este duermevelas pero no lo sé a ciencia cierta. Mi confusión es realmente grande, las órdenes que de mi masa encefálica parten no son captadas como deben. El caos está servido, inmóviles quedan los músculos, mis articulaciones no responden a los estímulos interiores, las neuronas pierden su poder conectivo, los axones bailan a su propio ritmo olvidando sinaptar como es debido. La maraña se acrecienta y la niebla crece en intensidad advirtiendo que está viva. La incertidumbre oscila y fluctúa entre luces y sombras que se vislumbran desde la atalaya en la que por fin puedo elevarme y contemplar desde otra óptica lo absurdo del ensueño.

Envuelta en un manto de sudor y lágrimas escucho la alarma del despertador y sobresaltada y agitada mirando en derredor quiero saber si es mi habitación la estancia en la que me hallo o sigo encerrada en la mazmorra devorada por las sombras de una ciudad que agoniza ¿He despertado o sigo bajo la inconsciencia del sueño? ¿Sigo en la misma realidad con la que inicié el viaje? ¿Soy la pasajera de este cuerpo o sigo en otro plano del ensueño dando órdenes desde otra dimensión en la que el tiempo y el espacio pierden el sentido?

 

@Marina

Me sorprendió la noche

 

 

 

 

 

Me sorprendió la noche a mitad de camino entre la realidad y el ensueño, me desveló la madrugada con perfume de estrellas y brisa de cometas. Confusa quedó la memoria, refugio de mi recuerdo, no pudo localizar el punto del espacio en el que se hallaban alma y cuerpo.

A mitad de camino se grabó la historia de días y noches de antaño, de fuegos extinguidos por las prisas del tiempo, se sobrecogió el alma al escuchar las notas de melodías pasadas. Sin lamentos se bifurca la consciencia que indaga con insistencia entre lo real y lo imaginario, las verdades ocultas que los sueños encierran.

Me sorprendió la noche con su cálido manto, me cubrió de silencios y escuchó atenta los más íntimos deseos, se encendieron luces que por el firmamento se propagaron, volví a dudar de todo ¿soñé dormida o despierta seguía soñando? La nitidez de las imágenes que la mente recreaba eran tan ciertas y auténticas que con solo pensar tu nombre mis labios los tuyos besaban.

Me sorprendió la noche y no supe qué historia contarle, le hablé de ti y de mis sueños, le declaré el amor que por ti mi alma siente, le escribí miles de poemas sin reprimir mis sentimientos, se emocionó la noche y derramó lágrimas sobre mi almohada al leer los sublimes versos que mi corazón al tuyo dedicaba.

Me venció de nuevo el creciente anhelo de perpetuar el sueño, en el dulce abrazo de la noche, el ensueño, real se iba tornando. Me sorprendió la noche sellando con un beso la esperanza de soñar  tu amor, con el deseo de amarnos por toda la eternidad, más allá de la realidad del ensueño.

 

Imagen de la red

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