Se atrevieron a juzgarme

SE ATREVIERON A JUZGARME

 

Hoy se atreven a juzgarme

sin saber lo que he vivido,

cómo pueden ni siquiera

pensar en llamarme loca,

si primero han de ponerse

en lugar del sufrimiento

de mi corazón herido.

 

Pasan los días en gris

delante de mi mirada,

y, cariño, no lo entienden,

quieren que siga viviendo,

disfrutando de la vida,

sacando adelante mi alma

cual si no pasara nada.

 

Lo siento por todos ellos,

te necesito a mi lado.

Se atrevieron a juzgarme

sin conocer mi vivencia,

sin saber lo que era esto.

Que me juzguen, si es que quieren,

Cuando ya me haya marchado.

 

Si una cosa tengo clara

es que la vida sin ti

no tiene sentido alguno.

No puedo seguir viviendo

tirando de un carro roto,

arrancando las espinas

que tu falta dejó en mí.

 

Un corazón dolorido,

hecho trozos, astillado,

sin vida desde que te fuiste.

Lo he intentado, no te creas,

pero si algo aprendí,

lo repito en estas líneas,

te necesito a mi lado.

 

Hoy caminaré al estanque,

al mismo que te llevó.

Rasgaré mis vestiduras,

mostraré al mundo mi alma

en toda su desnudez,

y me adentraré contigo,

necesito de tu amor.

 

Siento si no me comprenden,

si me juzgan, si me lloran.

No puedo continuar la vida

temblando en esta agonía

que tu falta me ocasiona.

Voy a fundirme contigo,

para siempre, con la aurora.

Se acabó la poesía

Se acabó la poesía

 

SE ACABÓ LA POESÍA

 

Se acabó la poesía,

se me murieron los versos,

goteaban sangre sus palabras,

que, destrozadas, caían

en el pozo de mis sueños.

 

Se acabó la poesía.

nunca me sentí poeta,

tan solo hilvanaba con tiento,

para plasmar en un verso

lo que siento en mí de veras.

 

Pero hoy, que el mundo nos llora,

que la gente da la espalda

al sentimiento del otro,

muere en mí la poesía,

nunca más ya me acompaña.

 

Se acabó la poesía,

la que con versos gritaba

al amor, al desamor,

a la vida, a la alegría,

de esa ya no queda nada.

 

Se acabó la poesía,

murieron todos los sonetos,

se quedaron sin estrofas,

“golpe a golpe, verso a verso”

porque el planeta está muerto.

 

Mueren niños inocentes,

la violencia ya ha ganado.

Muere también el planeta,

la humanidad, desolada,

en manos de desalmados.

 

Se acabó la poesía,

la que yo guardaba dentro,

la que en mi alma pugnaba

por salir para encontrarte.

Ya no sale, hoy ha muerto.

 

Y es duro perder la vida,

aunque sigas caminando,

muerto en vida, vidas tristes,

ya no saldrán más los versos

que me iban desahogando.

 

Se acabó la poesía,

solo queda la esperanza.

 

Se murió, mi poesía.

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