En un barrio muy bueno – Diario de yo

En una oficina de registro, un profesor y un abogado, en un barrio muy bueno, debaten, jocosos, las maldades del funcionariado.


Conciliador les tranquilizo con un somero “menos mal que contamos con políticos, banqueros y grandes empresarios para compensar la situación”. 
Muy sonrientes volvemos a nuestros quehaceres: yo a mi lectura; ellos a su brillante carrera en el mundo de la comedia.

Desde el cariño. Vaya eso por delante.


Y sí, la cabra tira al monte. Cada cual que encuentre la paz donde mejor le parezca.

Carlos Bueno-León

Cómo me gustaría

Cómo me gustaría

Diario de yo XXIX

Hoy me he acordado de aquella frase tuya. Tenías muchas, no lo negaré, pero aquella era especial, impactante y divertida.

Tú no estabas bien, yo no estaba bien, el mundo no estaba bien. Tú no lo sabías, yo tampoco. Yo pasaba mis días y mis noches alejado de ti, de mí, del mundo. Me dedicaba a explorar todo lo que se podía explorar. Yo lo sabía, tú no. La vida era entonces un tren sin puertas, sin asientos, sin paredes. Nadie lo sabía mejor que tú y yo. Pero ni siquiera ese conocimiento, esa mezcla de intuición y experiencia podía juntarnos. Si era complicado hacernos coincidir en la misma habitación al mismo tiempo, llegar a comunicarnos como seres civilizados era el paso que sigue a la utopía, a la ensoñación del borracho y a la consciencia del enfermo. Tu sexto sentido te hacía caer una y otra vez del tren. Te aferrabas con las uñas al suelo que, traicionero, se agitaba bajo tus pies.

Enfermedad y autodestrucción

¡Cómo me gustaría verte coger un libro!

Y a mí, mamá. A mí también me gustaría.

 

A %d blogueros les gusta esto: