Silencio

Silencio

Sala Espera, porque se llamara de esta forma, si lo único que se consigue es desesperarse.

Paredes blancas, el color blanco es el de la pureza, aporta calma y confort,  silencio, pero al mismo tiempo frío, será por eso.

Las sillas verdes, el color de la esperanza, de la salud, del crecimiento, dicen que quien espera desespera, será por eso de que la pera es verde, y si no  es pera  y es amarillo como la manzana.

Vaya sarta de tonterías, la mente divaga, cuando permanece demasiado tiempo en un lugar como este.

El tiempo  es eterno, aquí no hay distinción entre pasado, presente y futuro. Todo es igual, la nada.

Bullicio, gente que murmulla, no se dan cuenta pero producen  más ruido que si hablaran normalmente. Es como el zumbido ensordecedor de las abejas enfurecidas que  retumba en tu  cabeza. Claramente no han leído  ó  no se han detenido a mirar el gran cartel que hay en la pared de enfrente, una enfermera con un dedo sobre sus rojos labios.

El Concierto de Aranjuez,  El Himno de Andalucía,  The  Rthythm of the Night, todas melodías de móviles que según el cartel que hay en la puerta de entrada habría que mantener apagados.

Los envoltorios de los sándwich en el suelo, la lata de coca cola  tirada en el asiento próximo, mientras una papelera   espera medio vacía junto a las máquinas expendedoras.

¿Cuál es el problema? Ninguno, para ellos no existe. Y esto ocurre en un hospital, en un colegio, en el centro de trabajo. ¿De que nos extrañamos?

Todo un respeto hacía las normas, hacía los demás. Es nuestra libertad de poder hacer lo que nos place en  cualquier lugar. Donde esta la tolerancia, hay mucha, la de los demás hacia estos inadaptados que no son capaces de tener una mínima señal de educación ni de respeto por los demás, por sus propios seres ó amigos que están allí, por los demás que no tenemos otra cosa mejor que hacer, que esperar en estas salas inmensas, blancas, llenas de esperanza a pesar de que algunas veces el silencio sea manipulado por motivos sinsentidos, consentidos.

Marijose.-

Mi pasión las letras “siente la música de la vida, aún en el desierto,cuando el viento te envuelve, suave, cálidamente”
Marijose, ¿Cuantos años escribiendo? No lo se, siempre.
Antologías muchas, a duo varios, 15 libros y uno solidario.
Ahora con un poco de calma y quietud en mi vida, Junco y Gacela es mi bitacora.
En la web Internacional de escritores independientes del Poder de las Letras., por supuesto también escribo.

En Prensaldia digital, Malagaldia digital, Globatium hispanolatino, Globatium España.

Y cuando la musa así lo desea, en algún lugar al que no haya sido privada de ello

Nací para ser escritora, lo soy y lo seré. Nadie a a poder impedírmelo, ni tan siquiera la salud, tendré que acompasarlo a ella y establecer unos límites.
“Mírame a los ojos y que te quede muy claro que no voy a dejar de escribir y no pienso marcharme nunca de donde yo no lo decida, espero quede claro”

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