EL PODER DE LAS LETRAS,  MICRORRELATOS

Si me ves llorar

SI ME VES LLORAR

El día que me veas llorar sabrás que algo dentro de mí se ha roto para siempre. Tengo las lágrimas contadas y, por lo general, no suelo derrocharlas con cualquier cosa. Para mí son un valioso tesoro que no hay que ir desperdiciando así como así.

No comprendo a la gente que llora por cualquier cosa. Las lágrimas hay que atesorarlas, guardarlas envueltas en un pañuelo de seda y no dejarlas escapar a menos que sea realmente importante. Si no, se agotan, se seca el manantial que les da la vida y cuando sean necesarias ya no habrá posibilidad alguna de liberación. En los asuntos cotidianos, prefiero alcanzar esta de alguna otra manera, por ejemplo, con un buen orgasmo, de esos que te hacen olvidar que las lágrimas estaban a punto de saltar.

Hasta ahora, pocas cosas han sido merecedoras de mis lágrimas, tan solo una pérdida irremediable y algunos momentos puntuales de alguna intensa emoción. En estos últimos casos, no se desatan en torrente, sino que son lágrimas esporádicas, fugitivas, de las que su mayor logro es hacer que se corra el rímel.

Así que no te preocupes por mí, yo estoy bien. Eso sí, si me ves llorar… Si me ves llorar no digas nada, solo abrázame bien fuerte y bébete mis lágrimas entre suspiros.

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