Si las paredes hablaran

Si las paredes hablaran

Si estas paredes hablaran dirían lo que de facto ya dicen, historias de amores y desamores; de presente, de hoy y de cada corazón que ha latido por su historia.

Si estas paredes hablaran.

 

Contarían nuestros secretos, aquellos secretos impuros de cada tarde cobijando nuestros cuerpos consumidos por el fuego del deseo.

 

Hablarían en tono bajo, casi silente, de la noche aquella  de nuestro primer beso, la noche en que lentamente, bajando por las calles empedradas tomaste mi mano y la pusiste en tu cintura escondida bajo los lienzos, en apariencia inquebrantables, de tu aterciopelada casaca.  Como olvidar ahora, si aún baja por mi vientre esa mariposa danzante que me invadió por vez primera; la primera de tantas veces.

 

Y no necesitan ni hablar, cuando alguien pasa y posa su mano sobre cada piedra; ahí en donde mi cuerpo recargaste tantas veces en cortejo divino, gozando del ritmo que encontraste conmigo en la danza del amor mientras reíamos casi a carcajadas del mísero sereno que pasaba invadiendo nuestro espacio con su inocente lámpara de aceite, que creía que al espiarnos rompería con nuestra fiesta.

 

¡Ay! Si cada calle cantara lo que solíamos hacer.

 

Siguiendo el dulce sonido de las flautas y laúdes; bajo el cobijo de la luna y las estrellas fuimos tan felices, fuimos el mismo cuerpo, la misma alma, la misma calma. Fuimos música que se bebe lentamente en el mismo tiempo y ritmo.

 

Si estas calles hablaran, contarían una historia eterna que ha vencido las barreras del tiempo y a la misma inquisición, porque, aún en celdas divididas continuamos amándonos y gozando de cada palmo de nuestra piel.

 

Nos encontrábamos, una de tantas noches, bajo el cobijo de níveas sábanas, tocando y grabando en nuestra mente los rincones ardorosos de nuestra piel, tú en mágico arrebato entrabas hasta mis entrañas llenando de sudor mi piel, invadiendo de calor mi cuerpo. Yo sometiendo tus caderas en lapsos deliciosos, de repente interrumpidos sólo para, por breves momentos llenarte el cuerpo de besos. Embrujando tus sentidos hasta llegar los dos, casi a perder la razón, porque amor y calor como el nuestro ni la misma eternidad volverá a presenciar.

-¡Abre la puerta impía!

 

Ahí, creyeron que todo acababa, creyeron que cerraban nuestra historia.

 

Si estas calles hablaran, contarían de cómo fuimos arrastrados y llevados a tribunal por causa sólo de amarnos tanto.

 

Y qué culpa teníamos los dos de haber sido antes atados a sórdidos matrimonios pactados por interés financiero; que culpa tenían nuestros cuerpos y nuestras almas de haberse encontrado tarde.

 

Qué culpa tan grande para haber sido torturados de tal manera en que la única confesión que salió de nuestros labios fue el amarnos y condenar, pese a la amenaza mortal del inquisidor, que nos amaríamos más allá del fuego eterno.

 

Si estas paredes hablaran, contarían de nuevo la historia más grande de conexión perfecta de almas, contarían el día que aún en hogueras separadas, el fuego nos unió hasta perdernos poco a poco hasta ser parte de los astros celestes.

 

Contarían que aún hoy en los callejones se escucha nuestra respiración; a veces pausada, a veces acelerada hablando siempre de aquella nuestra gran pasión.

 

“Me llamo Nora, vivo en la ciudad de León en México y tengo 51 años.
Desde siempre me ha encantado leer y crecí con historias de cuentos y hadas en las que los sueños se hacen realidad.
Me encanta la novela histórica y la poesía.
En mi juventud escribí y publiqué algunas obras y abandoné las letras para retomarlas apenas hace un año, disfrutando muchísimo pintar en pliegos mi vida y las que me puedo robar en mi andar diario.
¡Gracias por leerme y sentir mis palabras en tu ser!.

2 comentarios en “Si las paredes hablaran

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