Para ser hechicera es menester ser mujer
Es el secreto que emana de la feminidad espiritual.
Sólo un alma femenina tiene el encanto de regalar vida a otra vida
De enamorar hasta fundirte con las estrellas y sentirte un tanto sagrado
Una hechicera, por ser mujer, posee el don de la sabiduría y te lleva a la más deliciosa locura o te planta en las raíces de la cordura
Una hechicera camina implacable por el mundo en pasos firmes y fuertes
Al tiempo que ejecuta la más mágica y maravillosa danza inspirada por la silenciosa música que emana de su encanto y de su corazón
Femenina impera ser un alma para ser hechicera
En esencia, en cadencia y en eterna conexión entre la tierra y la vida entera.
Para ser hechicera hay que adentrarse en las almas y fundirse con sus sentires
Es imperante atrapar las estrellas para iluminar los cielos que carecen de ellas
y llevar la luna llena a los rincones infinitos del amor