Remo y Capitana

Remo y Capitana

Déjame soltar la hiel

necesito desatar los nudos de piel,

soltar las amarras de mis lunares

enredados en tu cuerpo

tatuando paisajes infinitos.

 

Y navegar,

bogar de nuevo cara al viento.

Vela blanca desplegada

zarpando de este puerto,

donde dejé huellas

lastre de imágenes

de unas vacaciones del alma.

 

Deja que la sal se seque en mi cara

que forme surcos profundos

para germinar sonrisas que nazcan.

 

Y cuando por fin llegue a casa

la dulce ducha aclare el dorado de mi piel.

 

Déjame usar un protector solar

que sea de pantalla completa

que no borre del todo el bronceado.

 

Tener una razón para sonreírle al espejo,

usada, vieja

y falta de pintura,

esta barca

navegará la memoria

de aquella vez en que alcanzó

el paso de los infiernos.

 

Penetrando en el final

sin distinguir cielo

de mar,

donde los horizontes

se hicieron invisibles

inexistentes

y fue a la vez

remo y capitana.

 

 

@carlaestasola

 

Madrid, a mi pesar…

Bitácora: 16 de Junio 2017 a las 10:30 de una mañana en el infierno.

Ella
Carla Duque es el pseudónimo de una mujer que no creía en sí misma. Aprendió a integrar en su vida cotidiana todos los grandes adelantos de la tecnología desde hace tanto que no alcanza a recordar, lidiando con todo tipo de engendros con teclados. Sobrevivió al cambio de siglo adaptándose a su entorno, no sin esfuerzo. Fue acusada en juicio sumarísimo de huir de la realidad con este personaje, no sabían sus jueces que nada había más lejos de su realidad que la vida real.

Yo
Soy en la medida en que me dejo llevar por las teclas, procuro con toda la torpeza comprensible en una advenediza, enlazar sílabas, componer palabras que se asocien entre sí expresando todo aquello que mí día a día no me permite expresar.

Desde niña me desahogué ante un folio y traté de asesinar mis recuerdos, más todo acababa siempre en una papelera, una hoguera, o en un cubo de basura, siempre hecho añicos.

Llego al mundo bloguero y monto mi primer blog en el año 2008. Luego, mi inconstancia me llevó al olvido. Volvía en el 2011 con otro, y otro blog… Pero no fue hasta el 2013 cuando surgió “La Mala Rosa”, le siguió “Subversión Labial”. No fue hasta mi colaboración para “El Poder de las Letras” desde hace dos años al que debo mi recién estrenado metodismo. He conseguido a regañadientes sentarme con periodicidad a escribir para mi cita de los viernes con los lectores.

Y hasta aquí puedo escribir, el futuro es incierto, sigo sin creer en mí misma, pero no cejo en el empeño de conseguirlo algún día.

Deja tu comentario, así nos haces grande

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: