19 de Marzo de 2018, anochecer.

[En la imagen, la foto que le tomé al árbol aledaño al de las hojas amarillas, esas que están a punto de soltarse en vuelo hacia la finitud]

En un día le tomé fotos a diferentes árboles, a sus hojas.

¿Será que las hojas (especialmente las del otoño) me sugieren libertad?

Quizás. Lo que sí sé es que la danza de esas hojas próximas a emprender el viaje de independencia del árbol se asemejan a las alas de la libertad.

La libertad que conquistan al caer de la copa, al desprenderse de sus otras compañeras verdes. Y se sueltan para migrar en su vuelo, el propio, para tomar el camino que las diferencia del resto.

Así me siento algunas veces, como las hojas que de secarse de un nuevo ciclo, se desprenden para migrar a otro sitio donde poder volar y danzar sueltas.