El último viaje

El último viaje

Era de noche, un caluroso día de Agosto, a Javier aun le quedaba un viaje por hacer antes de coger las vacaciones, cogió el teléfono y llamo a su mujer para decirle que plegaría  un poco más tarde de lo normal, acto seguido se puso al volante de su camión tenía que atravesar una carretera llena de curvas por el medio del bosque para poder llegar a la planta de descarga. Empezó a lloviznar estaba escuchando la radio, un programa que hablaba del mas allá, espíritus,fantasmas y un largo etcétera, el presentador empezó a decir que en los bosques de todo el mundo hay halos de luz que parecían personas que vagaban por nuestro mundo y que muchas personas han confirmado su presencia, de repente un escalofrío recorrió su cuerpo pensando que haría él si se cruzara con algún espectro mientras conducía. Al tomar una curva con una pendiente muy pronunciada vio unas marcas de ruedas que se salían de la calzada como si de un frenazo brusco se tratara, pero no puedo ver nada fuera de lo normal, mientras sus ojos volvían a la carretera, al lado contrario algo pequeño se movía, cuando por fin pasaba por su lado vio que era un niño pequeño. ¡¡Por Dios!! gritó. Piso fuertemente el pedal del freno de su camión atravesándolo en toda la carretera, se bajo rápidamente y efectivamente era un niño pequeño de unos 3 años, estaba herido casi todo su cuerpo lleno de sangre por heridas, estaba consciente y llorando eso era buena señal pensó, se acordaba de los cursillos de primeros auxilios, cogió el botiquín que llevaba siempre y empezó a lavar y tapar heridas como podía para que no sangrará más mientras con su móvil llamaba a emergencias. El pequeño intentaba agarrarlo para que lo cogiera en sus brazos a simple vista no parecía que tuviera nada roto, así que decidió cogerlo, se abrazó a su cuello con fuerza, y Javier se acordó de sus dos preciosas hijas que solo le abrazaban así cuando tenían miedo. Mientras se dirigía a la cabina del camión para poder resguardar al niño con su brazo derecho el pequeño señalo al bosque intentando decirle algo con su gesto.

Hay alguien más?- preguntó, pero el niño no respondía.
Lo dejo cuidadosamente sentado en el asiento del copiloto y fue a mirar en el frondoso bosque, cuando a unos metros en una pendiente había un coche estrellado contra un árbol gigante, bajó veloz y con la respiración acelerada pues no sabía que se encontraría allí, cuando llegó vio que el coche estaba totalmente destrozado, parecía un simple pañuelo, habían un hombre y una mujer atrapados por el amasijo de hierro en lo que parecía la parte delantera del vehículo puesto que no se distinguía bien de como estaba. Se acercó lo suficiente para poder ver si estaban vivos o no, cuando la mujer le agarró el brazo y le dijo:

-Mi hijo, mi hijo.

-Su hijo está bien, está a salvo, no se preocupe tranquilícese, la ambulancia está de camino.- contestó

El hombre también se movía aunque con dificultad, pero por lo menos estaba vivo, Javier miro en la parte de detrás y vio dos sillas de bebés. -Mierda !!! – Exclamó. Faltaba un niño, empezó a buscar por los alrededores del coche pero no conseguía verlo. Siguió bajando la pendiente hasta llegar a un riachuelo y estaba allí tirado inmóvil, se asustó hasta tal punto que se ahogaba, pensó que aquel cuerpecito podría ser de unas de sus niñas, tenía que borrar esa imagen y actuar lo más rápido posible para salvar la vida del pequeño. Cuando llegó hasta él, no respiraba empezó a hacer la reanimación que había aprendido, apretando su pecho con una sola mano lo suficiente para no poder romperle algunas costillas y haciéndole el boca a boca, llevaba ya un par de minutos con esta maniobra pero seguía sin respirar, cuando a lo lejos escuchó el ruido de sirenas, por fin llegan, pensó. Agachó la vista hacía el niño y empezó a reaccionar su pulso era débil pero respiraba, sin pensarlo lo cogió entre sus brazos y fue colina arriba para que sea atendido el primero cuando llegaran las ambulancias. mientras subía paso por al lado del coche, la mujer sonrió y se desmayó, siguió subiendo hasta llegar a la carretera, allí fue a dejarlo en el suelo cuando una sombra pasó por su lado, giró la cabeza y allí estaba plantada detrás de él, era la muerte con su guadaña afilada para llevarse un alma inocente.

Nooo!! no te vas a llevar a nadie – gritó con fuerza intentando asustarla.

Cada vez se escuchaba más cerca las sirenas, estaban a punto de llegar, la muerte movió su guadaña de un lado a otro hasta que señalo la carretera delante justo del camión, Javier se acercó y estaba allí tirado en el suelo, no podía creer lo que estaba viendo, no era ese, él estaba salvando a una familia de un accidente, cuando de repente esa figura le toco el hombro y recordo…

-Cariño! voy a llegar más tarde de lo normal, tengo que hacer el último viaje antes de coger las vacaciones, vale.

-Vale mi amor, ten cuidado aquí te esperamos las tres, estoy acabando de preparar las maletas, un beso amor.

-Ufff!! estoy cansado pero no quiero parar, si paro llegaré tarde a casa. Pero el cansancio pudo conmigo y cerré los ojos, cuando un pitido largo me despertó un coche venía en sentido contrario, no pude reaccionar. Deje al niño en el suelo y mi alma se fue evaporando poco a poco, me fui de viaje si, pero sabiendo que por mi error fui capaz de salvar la vida de cuatro personas.

 

6 comentarios en “El último viaje

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