Te observo a través del cristal y contemplo el reflejo de tu mirada perdida en no sé qué punto y lugar de un tiempo que ni siquiera sabes que existe o fue. Siento tu alma aprisionada en un laberinto del cual no sabes cómo entraste ni cómo salir, tu mirada se pierde desorientada, confundida, sin reconocimiento de ser.

Siento como mía la soledad que te envuelve, veo en ti una niña desvalida, atemorizada con el cambio de escenario que aparece en tu vida ¿Dónde te hallas que no me encuentro? Buscas desde la olvidada memoria una verdad que te crea incertidumbre. Escuchas las voces que surgen en la noche que te envuelve, acudes asustada al grito de los fantasmas que se proyectan desde la pantalla invisible y no entiendes nada y te acurrucas en una esquina de tu olvido.

Regresas sin darte cuenta al punto de partida, regresas desnuda, desprovista de recuerdos recientes, confusa se halla tu mente que navega por un mar de tormentas donde los recuerdos fluctúan en diferentes épocas, en distintos tiempos. Regresas al inicio del ciclo, retrocediendo en el tiempo, inmersa en un nueva dimensión en otro estado de consciencia en el que ignoras si sueñas o despiertas recordando el origen…recobrando la consciencia.

 

@Marina Collado