Me Prometo

Esta noche abrí mi ventana y extendí la mano hasta casi tocar el árbol que erguido y lleno de vida parecía reírse de mi a cada instante de lo que se suponía era la vida.

Llevo apenas sesenta y un segundos viendo la cetrina película de mi vida mientras caen una, otra y otra hoja de este árbol que hoy se convierte en testigo de las raíces que arranco del macetero del pasado para convertirlas en alas que me elevarán hasta el cielo y hasta encontrarme con una vida que, esta vez sí será vida.

En cada hoja que cae, se desvanece cada discusión absurda que tuve a tu lado, cada palabra opresiva que bajo una cubierta amable solías decir, se apaga cada falsa vela que alumbraba un amor inexistente tornado en desamor de ti hacia mí, de mí hacia ti y de mí hacia mí.

Y – ¿Cuántos años han pasado?

-Los suficientes para que yo dejara de creer en mí

Así que, por primera vez en mis días, me alejo de ti y te hago desaparecer, tomando la decisión de que ahora, mi casa hermosa olerá a vainilla y a incienso de cereza, mis paredes escucharán hasta la saciedad a Mijares y Mecano; el ruido de la TV gritará el acento de las series españolas que me mantienen despierta hasta el amanecer, comeré atún sin ocultar el aroma y hasta cambiaré el aroma eterno de mi vida por romero y miel.

Estoy consciente de aquello que debo aprender, de aquello que debo volver a construir y de cada luz que debo volver a encender.

Y después de extender mi mano para casi alcanzar el árbol, lo comparo con la misma vida; entonces cierro la ventana y salgo con los brazos extendidos y corriendo para poder abrazarlo sin la distancia que nos separaba.

-Me entrego a tus ramas, me entrego a tu tronco y la misma vida que tú representas.

Siento casi como un sueño de juventud el abrazo y la caricia de las hojas que caen con el impacto de mi cuerpo contra el árbol que ahora es mi cómplice y testigo; y me prometo no soltarlo como no soltaré la vida que representa.

 

Abrazada a él, te abrazo a ti, te beso, te cobijo y me enamoro por primera vez.-

-¿De quién?

-De mí

Y – ¿Qué sabía yo de hacer y cumplir promesas?

Nada. Sólo sabía de latir por el mundo sin sueños y sin esperanzas.

Pero hoy, abrazada al tronco que con su fuerza me regala fuerza, prometo nunca dejar de vivir, nunca más fundirme con un alma que no es complemento de mi alma, nunca bórrame ante nadie ni ante nada.

Prometo perseguir mis sueños, mis libertades y hasta mis propias necedades.

Prometo vivir, vivir y nada más que vivir.

 

About Nora Arrieta

"Me llamo Nora, vivo en la ciudad de León en México y tengo 51 años. Desde siempre me ha encantado leer y crecí con historias de cuentos y hadas en las que los sueños se hacen realidad. Me encanta la novela histórica y la poesía. En mi juventud escribí y publiqué algunas obras y abandoné las letras para retomarlas apenas hace un año, disfrutando muchísimo pintar en pliegos mi vida y las que me puedo robar en mi andar diario. ¡Gracias por leerme y sentir mis palabras en tu ser!.

8 comentarios en “Me Prometo

  1. Precioso, luminoso, brillante, redentor…
    Me ha emocionado mucho.

    Gracias por un regalo tan maravilloso para tod@s l@s que lo lean.

    Como apunte: has usado la expresión “Estoy consciente de aquello que debo aprender”
    y diría que por el matiz correspondería “Soy consciente de…”.
    http://www.fundeu.es/recomendacion/conscienteinconsciente/
    Tal vez sea una elección estilística y entonces no me meto, pero me parecía adecuado hacer la apreciación.

    Aún así… ¿puede acaso una mota de polvo enmascarar un arcoiris?

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