Quisiera recordar algún momento que la vida me regaló.

Quisiera no olvidarlo, cuando al pasar el tiempo yo, ya no sea yo.

Quisiera ser humilde y respirar de la conciencia del que sufre por mi nula voluntad.

Quisiera ser paciente, no perderme entre volutas de humo

repleto de la historia de impaciencia general.

Quisiera no ser inoportuno y poder sufrir en paz.

Quisiera evitarle la agonía de que no te pueda recordar.

Y ser feliz en mi mundo de colores.

de sentimientos guardados en los cajones del viento,

de cosas que me quedan por hacer en los días que no tengo.

 

 

 

 

 

Gustavo García Pradillo