Ese que nos paraliza y nos hace tomar la primera esquina para desaparecer.
Ese que nos lleva a mentir a los que sentimos afines,
para no desvelar aquello que alguna vez no revelamos
siendo castigados por ello.

Ese miedo que aprende de nuestras experiencias anteriores,
memorizando el dolor sentido en cada fracaso.

Miedo en el que vivimos por no querer
afrontar situaciones nuevas,
encarcelándonos en nuestra zona de confort
sin duda la peor compañera..

Miedo al fracaso,
a la no aceptación,
a la mirada ajena.
Miedo que engorda
con nuestros miles de complejos.

Cuando no es posible salir de tu cerebro
para ver desde fuera que te estás
haciendo más y más daño,
pensando que salvar los muebles,
es la solución, cuando es el problema.

Miedo que nos confunde,
nos estresa y se hace con el control
de mente y cuerpo.

Ese miedo que te impulsa a fingir,
a ser quién no eres,
porque cada vez que saliste
de ese círculo vicioso,
y te creíste valiente.
Te insultaron, y regocijaron
en herir más aún tu autoestima.

Esa que ya no tienes,
porque dejó de pertenecerte,
haciendo valedor a cualquiera
menos a ti.

Miedo con el que tiemblas,
terror que te hace dar el
único paso que no debieras.

Nadie lo notará,
sólo te verán ausente,
de loca te tacharán muchos.

Cuando no encuentras salida,
y sólo hay sufrimiento,
tu sólo importas.

Todos han dejado de existir,
se alejaron tanto del problema
que no iba con ellos.

Te dejaron sola en casa,
abriste la ventana,
respiraste hondo
y te liberaste de tu único enemigo
tu.

Y dejaste abierta la ventana…

 

@Carlaestasola

Dedicado a mi querida amiga Carmen, que abrió una ventana y se fue sin decirnos adiós.

 

Música: Leonard Cohen / So long Marianne

Imagen: internet

A %d blogueros les gusta esto: