Portazos en la nariz ó ¿ahora en qué estilo encuadro yo este post?

portazo en la nariz

Bastará con que no quieras saber de algo, para que la vida se encargue de abofetearte cada día con la fusta de lo que no deseabas saber.                       

Los errores vuelven una y otra vez a tu cabeza y no paran desasosegándote constantemente,  si no has sentido alguna vez esa sensación  no sabría si darte la enhorabuena o el pésame,  porque nunca sabrás si todo el sufrimiento que vino después sirvió para borrar lo que en su día disfrutaste.

A colación de las horas dedicadas,

y los recuerdos perdidos,

podría decirte que Joan Manuel

se equivocó tanto como su paloma.

 

No es cierto que la vida de vez en cuando tome contigo café,

porque incluso se queda a vivir contigo,

en  períodos cortos eso si.

 

Sin ir más lejos conocí una vez a alguien,

a quién ahora ya no reconozco,

que la secuestró para mi,

con un simple hilo de ternura,

y la ató a mi muñeca,

hasta que se desinfló como un globo,

al pasar de los días.

 

Y se quedó, en cada sonrisa.

Mientras su luz nos iluminaba,

se quedó a comer, y a cenar,

desayunó tostadas de tomate con aceite,

y zumo de naranja.

 

Puede que ahora nos parezca ya lejana

esa vida que como un ocupa

invadió nuestro espacio,

llenándolo de miles de notas y poemas.

 

Y se entretuvo,  maestro Serrat,

e hilvanó caricias y enhebró cuerpos.

Aunque, y en eso si le voy a dar la razón maestro,

un día desapareció con un portazo en las narices

dejándonos como a Cenicienta,

sentados sobre una calabaza.

 

Pero pasó, y estuvo donde no tenía que estar,

y se instaló en la mirada

esa que después nubló y llovió

hasta ser borrada

con ese portazo que no esperabas.

 

Y entre portazo y ocupa,

pasa a tomar café,

o se queda un ratico más,

sin depender de otra cosa más

que de sus ganas de jugar.

 

Vida, vida, vida, vida…

 

 

@carlaestasola o sea Juana

Madrid a 1 de Diciembre de 2016 a las 13:30

 

Ella
Carla Duque es el pseudónimo de una mujer que no creía en sí misma. Aprendió a integrar en su vida cotidiana todos los grandes adelantos de la tecnología desde hace tanto que no alcanza a recordar, lidiando con todo tipo de engendros con teclados. Sobrevivió al cambio de siglo adaptándose a su entorno, no sin esfuerzo. Fue acusada en juicio sumarísimo de huir de la realidad con este personaje, no sabían sus jueces que nada había más lejos de su realidad que la vida real.

Yo
Soy en la medida en que me dejo llevar por las teclas, procuro con toda la torpeza comprensible en una advenediza, enlazar sílabas, componer palabras que se asocien entre sí expresando todo aquello que mí día a día no me permite expresar.

Desde niña me desahogué ante un folio y traté de asesinar mis recuerdos, más todo acababa siempre en una papelera, una hoguera, o en un cubo de basura, siempre hecho añicos.

Llego al mundo bloguero y monto mi primer blog en el año 2008. Luego, mi inconstancia me llevó al olvido. Volvía en el 2011 con otro, y otro blog… Pero no fue hasta el 2013 cuando surgió “La Mala Rosa”, le siguió “Subversión Labial”. No fue hasta mi colaboración para “El Poder de las Letras” desde hace dos años al que debo mi recién estrenado metodismo. He conseguido a regañadientes sentarme con periodicidad a escribir para mi cita de los viernes con los lectores.

Y hasta aquí puedo escribir, el futuro es incierto, sigo sin creer en mí misma, pero no cejo en el empeño de conseguirlo algún día.

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