POLVO ERES Y EN POLVO TE CONVERTIRÁS

La creencia infantil había pasado a la historia para mí, la cruz en la frente me importaba ya bien poco. Tenía dinero lo más importante.

Mis amigos aún creían en golpes de pecho, rezos e implorar para conseguir los sueños. Yo no y me servía de burla.
Con la cerveza en la mano me reí de ellos, haciendo alarde de poderío pagué la ronda, apagué mi cigarrillo y de manera grosera les hice una cruz en la frente.
Les alertó las sirenas, junto aquella columna de humo un coche ardía. Convirtiendo en polvo al que momentos antes se había mofado.
©Adelina GN.                  (100 palabras)

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