Poeta de manos vacías.

Apuntalando viejas heridas
Lloraré algún verso
Si tuviera la necesidad.

Y viviré con intensidad
La vida sin intimidación,
Construiré cimientos
De felicidad.

Soñaré con el bosque y su inmensidad,
Bajando si es necesario un escalafón,
En la escala de mi evolución.
Barrido por la inocuidad de la imperante austeridad mental que nos rodea,
Dogmatizada impunemente,
Me instalaré
En el centro de la charca,
Vigilaré que no escape
La corriente  que emana de ella y fluye mi vida.

Y allí construiremos
Nuestra casa,
Bañada por el sol,
Aromatizada por la luna.
Sin importarme que me llamen con desprecio…
Poeta.

Deja tu comentario, así nos haces grande

A %d blogueros les gusta esto: