Poéticamente correcto

Imagen relacionada

Vuelo libre en medio
del cielo ennegrecido,
desquiciados pensamientos
se viven entre la luz de la luna
y la sombra del sol.
Encaminan ilusiones
al más incierto pretérito
recogiendo en las suelas
ese tiempo sembrado,
inventando un mañana
anclada en el ayer
de un día en las rocas,
de agua y sal,
cuando se detuvo la vida
entre mi oxígeno y sus suspiros…
Y dibujo creando
minutos de un cigarrillo
entre mis pesares y su sonrisa;
encrespo el humo en las vocales
que leo en su nombre
acariciándolas con mi exhalación.
Me subo a la luna
a tocar las cuerdas
en las estrellas,
resuena la música
entre su voz y mi locura.
Me alza en el aire
al son de las notas,
danzamos al compás
del presente compartido
entre los sueños
y los besos en la habitación.
Son tantos los versos
que pincelo en el camino;
poéticamente correcto
es todo lo que tiñe
mi pluma gastada
untada en locura y amor.

 

Viviana Lizana Urbina

Variaciones sobre el Silencio

 

53276a463cf416b3d901e1640cc071cao

 

 

Tus pies se perfilan en el horizonte. De ellos

surgirán las nubes de la aurora. 

Después llegarás vestida de ave

y se precipitarán aludes luminosos

por las laderas de la media mañana. 



(Silencio negro.

Silencio blanco. Una copla

se desmaya en el pico del somormujo).


Silentes, las ramas del otoño

 se animan a morir 

mientras el inmóvil techo de la noche

se precipita en un atardecer licántropo. 



Cuanto silencio

en tu deseo 

hierático y arcano, 

alto como las torres de tu desnudez

colgadora de pendones 

pirómana de pasados

lejanos y reciente. 


Descalza te atreves a morir

y a revivir 

en el filo de la guadaña de la parca.

Descalza

escapas por suelos sembrados de uñas,

de dientes afilados,

de los panes deshechos de la tarde


Tus pies han llegado hasta mi cama. Calentando la noche

el sexo se precipita desde las cumbres del cuarto,

desde la luz precaria que brilla en la mesa de noche

y una bestia de aire enrarecido

se estrellan contra los pendones de la cama. 

 


Muestrame tus pies, 

cargados de milenios, de los fuegos primeros;

tus pies,

creadores de kalpas. 

(En tus dedos

los universos cuelgan en racimos).

El fantasma de las lluvias de la semana que viene

no deja de mecernos,

de acunarnos,

de cantarnos  los vórtices 

mientras un pájaro rojo y somnoliento

empuja el amor desde mi vientre.



(Cubre tus oídos:

las estrellas

                       aturden).

GOCHO VERSOLARI

 

En medio de la nada

 

 

 

 

 

 

En medio de la nada, así se siente mi alma, perdida, náufraga, a la deriva, en medio de la nada sin saber de qué materia está compuesta, si es oscura, diáfana, dulce o amarga.

Ciega mis pupilas la luz interponiéndose en la inmensidad del horizonte. No alcanzan mis ojos a completar su imagen, en medio del desierto de pensamientos, emociones y enigmas sin resolver que se esconden no sé en qué rincón del todo o de la nada.

Posiblemente haya perdido la razón y mi mente elucubra desinhibida de la lógica y la razón que pudiera acompañar la locura elaborada, ¿he perdido la cordura o he recuperado el juicio? debe ser esta inmensidad que asola mi alma en estado de alerta por las respuestas que eterniza la espera y el tormento alarga.

No hay noción del tiempo, ninguna hora marcan las saetas del reloj, el engranaje se detuvo en algún punto del universo. Se evaporan mis recuerdos, solo sé que estoy aquí, perdida o quizá en un reencuentro con el alma que  habita en este agotado cuerpo.

Divaga la mente acelerada, encadenando pensamientos y tejiendo su historia con fino hilo.  No tiene puesto el freno de mano y derrapa en la pendiente sin detener su marcha  y duda ante el precipicio si dejarse vencer por el delirio y continuar en el vacío en medio de la nada.

 

Imagen de la red

A %d blogueros les gusta esto: