Super Poema contra la violencia de género

Super poema

No me pidas que te ame
si me tratas con maldad
al maltratador que no quede impune
y se castigue sin piedad.
Son mis pasos vacilantes
cuando marcho hacia tu encuentro
Tus palabras son las balas
que disparas sin cesar.
El amor no es posesión
ni tampoco soy tu esclava,
quiero ser respetada,
y que no me apaguen la voz.
Soy mujer y soy persona,
sin dueño que a su voluntad me quiera someter
no permitiré ser el felpudo sobre el que tus pies pisen
no destruirás mi mente, ni aniquilarás mi ser.
No me pidas que te ame,
ya no puedes exigirme, asustarme ni anularme.
Destruiste mi autoestima,
pero hoy ya no, ahora empiezo otra vida.
Una vida nueva comienza para mí,
donde no habrá más cabida,
donde ya no tendrás hueco,
donde toda la violencia se volverá contra ti.
Estoy harta de la ira que acompaña a tus palabras.
Me matas por dentro cada vez que intentas apartarme de mi familia.
No quiero más tus besos envenenados.
No quiero más mi desdicha.
Qué habrá sentido tu corazón durante mi llanto
Estoy segura de que no comprendes mi distancia
Hoy me desvisto de tus manos frías
Hoy me despido de tus besos sin amor.
Que el dolor creado.
¡Ese dolor!
Le sea devuelto.
Que sienta en sus carnes lo que él mismo ha provocado.
No quiero ser eterna sombra
Ni cigarrillo de después
Que el tiempo borre mi memoria
Y cualquier atisbo de esta escoria.
Fui tu víctima
Hoy sigo siendo
Ya no duele el pasado
Duele el daño que me ha quedado
Ya mi vida has maltratado
en gran parte de mi existencia
Ahora te digo: ¡Alto!
Te deshecho, vete de mi lado.
El miedo aterra
más no te temo
es el pánico que se apodera
y te vuelve prisionera.

Súper Poema contra la violencia de género

Súper Poema

No me pidas que te ame
si me tratas con maldad
al maltratador que no quede impune
y se castigue sin piedad.
Son mis pasos vacilantes
cuando marcho hacia tu encuentro
Tus palabras son las balas
que disparas sin cesar.
El amor no es posesión
ni tampoco soy tu esclava,
quiero ser respetada,
y que no me apaguen la voz.
Soy mujer y soy persona,
sin dueño que a su voluntad me quiera someter
no permitiré ser el felpudo sobre el que tus pies pisen
no destruirás mi mente, ni aniquilarás mi ser.
No me pidas que te ame,
ya no puedes exigirme, asustarme ni anularme.
Destruiste mi autoestima,
pero hoy ya no, ahora empiezo otra vida.
Una vida nueva comienza para mí,
donde no habrá más cabida,
donde ya no tendrás hueco,
donde toda la violencia se volverá contra ti.
Estoy harta de la ira que acompaña a tus palabras.
Me matas por dentro cada vez que intentas apartarme de mi familia.
No quiero más tus besos envenenados.
No quiero más mi desdicha.
Qué habrá sentido tu corazón durante mi llanto
Estoy segura de que no comprendes mi distancia
Hoy me desvisto de tus manos frías
Hoy me despido de tus besos sin amor.
Que el dolor  creado.
¡Ese dolor!
Le sea devuelto.
Que sienta en sus carnes lo que él mismo ha provocado.
No quiero ser eterna sombra
Ni cigarrillo de después
Que el tiempo borre mi memoria
Y cualquier atisbo de esta escoria.
Fui tu víctima
Hoy sigo siendo
Ya no duele el pasado
Duele el daño que me ha quedado
Ya mi vida has maltratado
en gran parte de mi existencia
Ahora te digo: ¡Alto!
Te deshecho, vete de mi lado.

Super Poema contra la “Violencia de Género”

Super poema

No me pidas que te ame
si me tratas con maldad
al maltratador que no quede impune
y se castigue sin piedad.
Son mis pasos vacilantes
cuando marcho hacia tu encuentro
Tus palabras son las balas
que disparas sin cesar.
El amor no es posesión
ni tampoco soy tu esclava,
quiero ser respetada,
y que no me apaguen la voz.
Soy mujer y soy persona,
sin dueño que a su voluntad me quiera someter
no permitiré ser el felpudo sobre el que tus pies pisen
no destruirás mi mente, ni aniquilarás mi ser.
No me pidas que te ame,
ya no puedes exigirme, asustarme ni anularme.
Destruiste mi autoestima,
pero hoy ya no, ahora empiezo otra vida.
Una vida nueva comienza para mí,
donde no habrá más cabida,
donde ya no tendrás hueco,
donde toda la violencia se volverá contra ti.
Estoy harta de la ira que acompaña a tus palabras.
Me matas por dentro cada vez que intentas apartarme de mi familia.
No quiero más tus besos envenenados.
No quiero más mi desdicha.
Qué habrá sentido tu corazón durante mi llanto
Estoy segura de que no comprendes mi distancia
Hoy me desvisto de tus manos frías
Hoy me despido de tus besos sin amor.
Que el dolor  creado.
¡Ese dolor!
Le sea devuelto.
Que sienta en sus carnes lo que él mismo ha provocado.
No quiero ser eterna sombra
Ni cigarrillo de después
Que el tiempo borre mi memoria
Y cualquier atisbo de esta escoria.
Fui tu víctima
Hoy sigo siendo
Ya no duele el pasado
Duele el daño que me ha quedado
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