Cuando al alba despiertes y quieras saber de mí, piénsame. Cuando sientas que se hiela tu mirada por no encontrar la mía en tu almohada, abrázate a mi pensamiento. Cuando sea más grande el cansancio que tus fuerzas, cuando sientas que todo está perdido y nada vale la pena, mírame a través de tu mirada interna y piénsame con insistencia.

Cuando sientas que el vacío que habita en tu alma crece y se te hace un nudo en las entrañas y el frío se intensifica y tus estaciones convierte en escarcha, piensa en mí y recuerda la calidez con que mi cuerpo te busca y mi alma te ama. Cuando el olvido te rete  en duelo y aceptes su desafío no olvides que siempre estaré aquí, en el centro de tu corazón alentando tu latido, infiltrada en tus más profundas fibras, huésped predilecta de tu alma.

Cuando pierdas la sonrisa y quieras huir hacia otras realidades, recuerda la suave caricia con que mis manos tu cuerpo abarcan, cierra los ojos y escucha la mágicas notas de la música que envuelven mis palabras.

Cuando ya no te queden razones o creas que la ilusión has perdido, vuelve la mirada hacia tu interior, ahí sabrás que estoy y podrás sentir que jamás la ausencia tendrá el poder suficiente para disolver un amor de raíces tan profundas, que vivo sigue y paciente el momento espera, no importa la distancia ni el transcurrir del tiempo.

Piénsame con toda intensidad y siente, siente en ti la fuerza y el poder que este amor en nuestras almas sigue ejerciendo, abrázame en sueños y suéñame dormido o despierto y vive, vive con plenitud las sensaciones del momento sin buscar porqués ni respuestas a lo que tu alma siente.

Piénsame cuando el insomnio sea insoportable y en tus noche te desveles. Ámame sin resistencia, fluye y aligera tu equipaje. Ámame cuando al pensarme me recuerdes amándonos intensamente. 

 

@Marina Collado