Paseos.

No te desnudes ante mis letras, no dejes tu piel expuesta ante la sinrazón de una boca ciega.

Versos que se hacen besos, emanas como fuente que no se agota. La sal de tu piel y las hierbas el lecho que nos envuelve, sabanas, el aire y nuestra piel.

Mis besos llevan especias, tus ojos son  como las hierbas  que destila el cálido otoño.

De castaños y setas, de perfecto atardecer, de aroma a bosque, jugoso,  amanecer sin prisas.

Destilando esencia perderme a besos sobre el blanco oculto de tu piel.

La lluvia suave en pleno bosque acaricia el rostro, serías, no lo dudes, otoño entre mis labios.

Las finas gotas me empapan señalando el mapa de mi piel hasta marcar la senda de un deseo. Las costuras de otra piel que la dibuja con su manos en el más profundo ser y sentido, desbocando, perdiendo el sentido.

El azul sonrojado que te cubre hasta dejar la vida a la vista que intensamente llevas a mi piel. Al tacto suave de unos dedos y unos labios que se deslizan en un roce,  latiendo tu cuello bajo mi boca, sientes mi contacto y tu cuerpo se arquea ante mis manos, tus cabellos entre mis dedos, me buscas.

Espero con ansia tu deseo. Acaricio con delicia la dureza de tus vértices.   Se abre a tu piel mientras mi piel se funde en tu espalda,  mis manos se pierden en tu vientre cálido, sin miedos, como el rio a su desboque.

Lates, fluyes mientras te espero. Mordisqueo suavemente, con la certeza de tu cuerpo que me aprieta,  creo en tu boca  abierta en tu pecho en mi boca y en tu piel ardiente, en el susurro de tu garganta pidiendo tiempo.

Abrasas pidiendo lengua y manos, sin prisa, deleitada en mi regazo tu desnudez,  te gozo. Unión de dos cuerpos que palpitan en la imperfección de una piel ajada, gastada por vivir, agrietada por dar vida y ansiosa de ser ebullición.

Búscame despacio, hueles a mujer, a ganas y deseo. Embriágate y deséame. Me gusta sentirte piel con piel.

Circunvalando el deseo que late, como las hojas del castaño temblando, mi boca se acopla a la piel que provoca y galopas sin sentido, suave, sin prisas.

Mis ojos te buscan mientras mis labios te urgen recreando cada milímetro tuyo, rozando la sonrosada y cálida erección de tu piel, vértigos, te aprisiono, sintiendo la dureza de un deseo y tu lengua ardiente que se hace boca, arde,  late el deseo al deslizar la seda que te cubre y en un click muere entre mis manos.

Circunvalando cartografía que  late al deslizar, fluye desnudez en una suave caricia que es pura piel sentida,  permite transitar senderos y espesura mientras tu boca se abre buscando aire.

Tiembla la piel que habitas, gemidos del bosque ante el pecho que cobija, ramas húmedas.

Un roce, una caricia, un suspiro. En las curvas de tu nombre, erguidas torres te esperan, donde experto capitán, sin encallar transita desde la calma a la tempestad.

Son letras que se vierten, versos entrelazados que te llevan al deseo, mente abierta que no tiene miedo al goce que fluye del sentido, emociones que producen, deseos que despiertan ante la vida, libre.

Marijose. Letras. Fotografía de la red

De mi libro “Entre los pliegues de Tu Piel”durante unos días a 0.99.-€ la versión kindle.

About María José Luque

Mi pasión las letras "siente la música de la vida, aún en el desierto,cuando el viento te envuelve, suave, cálidamente"

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