Dulce tentación 1.

 

Todavía era de noche cuando Norah Stuart salió de su casa por la puerta del garaje, conduciendo su nuevo coche, un BMW 118, para dirigirse a la oficina. Hacía frío y estaba nevando, lo habitual de un mes de enero en aquella ciudad, por lo que Norah se había abrigado bien antes de salir.

Para ser las seis de la mañana de un lunes, estaba más despierta que nunca. Al parecer, un tipo misterioso había ido comprando acciones de la empresa en la que trabajaba hasta lograr convertirse en el accionista mayoritario y había convocado una reunión esa misma mañana.

Norah había quedado a las siete de la mañana con Bill Mason, el director general de “Events”, la empresa de organización de grandes eventos de la que Norah era la directora ejecutiva, para prepararse la reunión con el desconocido accionista mayoritario del que ni siquiera habían podido saber su nombre.

Norah llegó a la oficina veinte minutos después de salir de casa y no se sorprendió al ver la oficina completamente vacía dada la hora que era.

–  ¡Qué ironía! – Pensó Norah en voz alta. – Ahora me levanto a las seis de la mañana y vengo a trabajar y hace tres años me acostaba a esta hora y me pasaba la mañana durmiendo.

Se sentó frente a su escritorio y actualizó los gráficos de productividad y beneficios, ordenó y archivó todas las facturas de la empresa y revisó algunos de los presupuestos que tenían pendientes de confirmación del cliente antes que Bill llegara a la oficina.

–  ¿Desde qué hora llevas aquí? – Le preguntó Bill mirando su reloj, pareciendo más un padre que un jefe. – ¡No son ni las siete!

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Mi nombre es Rakel,tengo 30 años y vivo en Barcelona.Soy una aficionada a la escritura y la lectura sobre todo de novelas románticas y eróticas.Siempre me ha gustado escribir y en abril de 2013 me animé y cree un blog en Blogger. Los relatos de Rakel. Tras poco más de dos años y medio , inicio una nueva etapa en wordpress.En mi blog podréis encontrar relatos y novelas en las que el amor, el sexo y las aventuras son los protagonistas.¡Gracias por vuestra visita!

Tocar el cielo

Tocar el cielo.
Cualquier día de estos seremos algo grande.
Cualquier día sin nombrarte, sin mirarme, sabrás que seremos uno solo. En un mismo texto.
Cualquier día de estos no lamentaremos tan poco descanso, y estaremos sonriendo y decidiendo que hacer con nuestras vidas. Porque será todo nuevo y habrá que pensarlo mucho, discutir y pensar en el fracaso como algo efímero, como un imposible entre tanto sueño.
No contemplo la derrota. En mi mente no entra el hundimiento. Sólo una inmensa alegría que llevaremos pintada en nuestras sonrisas y será el reflejo de lo que sentimos por dentro.
Cualquier día de estos, tú aun no sabes ni cómo, pero llegaremos lejos.
Y serán tus manos, sin llegar a vernos, imaginándote cerca, aun estando tan lejos, las que darán la fuerza, agarrarse a la ilusión para seguir avanzando, para que cuanto soñamos se haga realidad, y cuanto anhelamos llegue al mundo. Nos veremos recompensados de tanto esfuerzo y habrá sido duro, pero a la vez expléndido, haber luchado a vuestro lado y llegar juntos, a tocar el cielo.

Sabemos lo que somos, pero no lo que podemos llegar a ser.
Busca entre mis letras. Así soy yo.

Peleando contra el amor

Domingo quieto, poca gente caminando sobre la avenida. Suele ser común,además de aprovechar el fin de semana para descansar lo mejor posible.Pocos autos, da la sensación de tranquilidad, si así fuera siempre…Pero bueno, me dispuse a disfrutar esos momentos, había que aprovecharlos. Llegue a la plaza del centro, típico, la iglesia principal y frente el palacio de gobierno. Majestuosas construcciones antiguas y de arquitectura colonial. Hasta adentrarme al  típico parque también, que no debe faltar en un centro de cualquier ciudad.

 Parecía un vagabundo demente, caminando a paso lento y por lapsos deteniendome.Observaba algunos niños tirando maíz a las palomas que se asobronaban para comer, les divertía asustarlas y verlas volar en montón. algunos otros, saboreando helados, algodones de azúcar o cualquier golosina,  no tardó algún recuerdo de mi infancia en llegar a mi mente. Cuando llegue a los jardines centrales, no había nadie, todos se movían alrededor.

Solo una chica sentada sobre el césped y recargada en un árbol. Cómodamente leia, estaba metida en su historia que nada la hacía mirar en otra dirección. Realmente se veía tan tierna, una blusa a cuadros amarilla y unos jeans azules, al lado tenía un bolso de piel, de esos artesanales. Si que era linda. Discretamente me senté bajo otro árbol que daba de frente a ella.

Unos pequeños arbustos combinados con rosales me cubrían bastante. No quería incomodarla ni distraerla. Solo admirarla, sentir esa paz que con suquietud transmitía. Qué más podía pedir para descansar y relajarme? Pensaba, en que debí haber llevado un libro, al menos para disimular. Mientras recargaba mi cabeza en el tronco del árbol.

De pronto un ruido sobre mi, entre las ramas, lo que faltaba!, pensé.Un pajarillo o alguna ardilla que quiera reclamar su espacio, vaya inoportuno. Lo que menos quiero es esto, solo deseo mirar incansablemente a la chica.

 Sobre mis piernas cayeron un par de plumas blancas, suaves y no comunes,

al menos en los pájaros que por allí suelen estar. Llamaron mi atención.

Me hinque de frente a el árbol para observar qué ave podría ser.

todos mis movimientos fueron cautelosos, no debía distraer a la princesa

que leía.

Algo me asusto!… alguien se escondía entre las ramas y hojas moviéndose

más arriba, de pronto cayeron más plumas blancas.

-Hey niño! -deja de bromear y baja- -déjame tranquilo-

 Solo eso se me ocurrió decir, sin saber qué o quién era en realidad.

Más preocupado me sentí al ver una punta delgada en dirección a mi.

Apuntaba a mi cuerpo y, de repente se direccionaba hacia la chica.

-Oye!, déjate de estupideces, alguien saldrá lastimado-.

Todo en tono bajo, no quería llamar la atención, vaya lío!.

Parecía divertirle direccionando esa punta hacia nosotros, -Maldición!-…

Se termino mi, tranquilidad, mi paz y mi paciencia.

Como pude desprendí mi zapato y sin dejar de mirar al árbol, lo lleve a mi mano.

-No puedo fallar o estare perdido!-.

 Me moví hacia un lado y aprovechando que se cambio de rama, !zaz¡…

Conseguí desestabilizarlo, y caía de rama en rama amortiguando golpes.

No podía creer lo que veía. Y tampoco tuve mucho tiempo. Cayó sobre mi

y terminamos tirados sobre el césped.

Me fui sobre él y lo aprisione contra el piso, mientras entre los arbustos, miraba

a la chica, para observar sus reacciones… Parece que no lo noto!.

Cuando baje la mirada no podía dar crédito a lo que veía.

Era cupido… Si!, el mismo!

 Se agitaba y revolvía queriendo escapar y sin soltar su arco, intentaba flecharme.

no se lo permiti. Rodamos en todas direcciones, me puso los pies sobre la barbilla,

me tomó de los cabellos, mientras yo lo tome de las alas y del cuello.

Vaya que sí tenía fuerza el desgraciado!

Se me solto un momento, e intento flechar a ella entre los arbustos.

Lo jale de los pies, mientras me golpeo la cabeza con su arco.

Y así estuvimos, no se cuanto tiempo, luchando y forcejeando en el piso.

Casi termino desplumado, y yo despeinado y sucio.

 Cansados por la batalla, tomamos un poco de resuello.

De pronto al mirar entre los arbustos, ya no estaba!, ella se había marchado

y nunca supimos en que momento.

-Ves lo que provocas?-

-Solo quería admirarla y disfrutar su paz!-

-Y tú empeñado en querer enamorarnos!-

-Haz arruinado mi domingo!, el único día para descansar-

-Nooooo!

 -Y tú haz arruinado mi trabajo!- -a eso vengo a la tierra-

-A traerles el amor, solo bastaba que dejaras flecharlos-

-Eres un idiota!, tenias que descubrirme!-.

-Pudrete!- y allí quédate solo… Si así quieres estar-

Me rompió la flecha en la cabeza y se echó a volar…

Poco a poco me puse de pie y observe a mi alrededor, salí discretamente

y camine, no vi a la chica por el lugar. Nunca imaginó que pudo

haber salido enamorada esa media tarde.

Me diriji a la avenida y todos me miraban con la ropa sucia de tierra y los

cabellos alborotados.

 Llevo varios domingos sentandome en el mismo lugar, pero ahora si

con un libro, por aquello de las dudas y ella volviera.

Lo más grave, que cupido quedó molesto y no va a ayudarme.

Lo he pensado bien, tendré que hacer labor yo solo, digo, por si ella vuelve.

La verdad, es que esa vez no me sentía todavía preparado para enamorarme.

Después de todo, creo que los golpes que me propino cupido

me hicieron recapacitar, solo espero no sea tarde…

Xavier H.©  2015

Encontré en las letras un desahogo de mi mente que se mantiene inquieta en ideas. Vivo un mundo de fantasía, siguiendo muy de cerca la realidad.
Pienso que las historias no deben morir en la nada y darles eternidad plasmadas en tinta y papel.

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