Oscuro cristal

 

 

 

 

 

Ocultos quedaron sus ojos tras aquellos oscuros cristales con los que contemplaba el discurrir de la vida, ocultos en la negrura de de una distorsionada visión. Creía firmemente que lo que contemplaba era de ese tenebroso color, más bien, no había color, sombrío era el entorno en el que se envolvía y así, oculta su vida en las sombras, asumió como realidad única el no-color de su alrededor.

Creyó que el mundo era un lugar de devastación, creyó que no existía motivo ni razón para salir de su mansión al comprobar que la tierra se desangraba, que los humanos habían perdido su cualidad de humanidad, que el planeta estaba repleto de hipocresías malsanas, que las garras del poder eran férreas y sometían y navegaban a mar abierto sin nadie que les detuviera.

Comprobó que el mundo se derrumbaba ante ella, que todo en lo que creyó quedó sepultado sin mortaja en todos los lugares del planeta. Sabía que en otros tiempos hubo color, color con el que el Universo inundó la Tierra, en su corazón grabado quedó aquel verdor de los prados, la cromática de las flores que los campos alfombraban, el mejor azul con la que se vestía el firmamento. Quedó grabada en su retina la magia multicolor de todas las primaveras, la gentileza y la sonrisa de la gente que regalaban saludos aun sin conocerse.

De repente un día su mundo oscureció y todo lo contemplo a través de un oscuro cristal del que quiso deshacerse, nunca supo cuándo, con exactitud todo se tornó sombrío, pasando del gris al negro más oscuro. Quedó atrapada detrás de unos cristales en los que el color murió y el invierno se hizo perpetuo.

 

@Marina

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