La ignorancia como don

la señora del portón.

Metamorfosis de incomprensión.

Mucho rímel, misa y Dios.

demasiado y teatrero

el incidente resbalón.

Un pañuelo en la estación

ondearía diciendo adiós.

Navegando en el alambre

quedo sumiso al ver

dónde queda la ilusión

¿de buena gobernación?

Ya te lo digo yo:

En el bolsillo de la doña

o en la banca de algún ladrón.

En la primavera del dolor,

recuerda que se van

y nadie alrededor.

Los momentos de calor

escondidos en el cajón,

guardados en el colchón

los silencios incómodos.

De roble macerado.

esperando y esperando

los latidos de dos hielos

al caer en el vaso.

Y olvidar.

Y olvidar.

Gustavo García Pradillo