NUESTROS HIJOS

REFLEXIÓN
Cada uno de nosotros carga una enorme bolsa llena de ilusiones y expectativas.
Caminamos por lunas enteras, a través de una senda que nos lleve a vivir en explosión cada sueño guardado en esta bolsa hecha con cada fracción de nuestro corazón.
Y sin pensarlo, en el camino nos enamoramos, entregamos una pequeña parte de nuestro tesoro y nuestro camino cambia.

Sin embargo, nada cambia más el color de nuestra vida, de nuestro cargamento y de nuestra bolsa misma que el regalo que el supremo otorga a algunos de nosotros.

El regalo de los hijos.

¿Cuántos de nosotros no hemos cambiado totalmente la bolsa de ilusiones que llevamos tejiendo por tantos años?

Son los hijos los que nos transforman en eternos, en infinitos.
Es tu hijo, es el mío; quienes se convierten en los ángeles que iluminan nuestro cielo y van marcando el camino en una aparente pérdida de sueños e ilusiones que se tornan en nuestra nueva visión.

Es por ellos. Ángeles con necesidades naturales, con necesidades especiales, con necesidad de más o menos atención; por quienes nuestros anteriores sueños se transforman en nuevos proyectos de vida.

Son nuestros hijos la certeza de la existencia de un ser divino que nos permite ser parte de su plan. Son ellos por quienes nos movemos, soñamos, respiramos, planeamos, vivimos y luchamos por trascender.

César, Octavio
Nora Arrieta

mano

2 comentarios en “NUESTROS HIJOS

Deja tu comentario, así nos haces grande

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: