Necesito poco para que salga un verso.

No necesito mirarte, ni que estés cerca.

No necesito escuchar tu melodiosa voz grave,

ni que tus ojos de castaño nocturno

me marquen los renglones.
A mi me sobra con oler a jara,

con que las ramas de los olivos

intenten abrazarme desde el camino,

donde el fruto de los alcornoques 

derrama savia incolora,

atrayendo los ocicos 

con majestuosos andares 

de nuestros cerdos ibéricos.
Y huele la agradecida y sencilla jara

aunque no llueva, pero hoy que llueve

saldrán al fin las setas.

Aquellos que sólo quieren sus frutos,

volverán a caminar la dehesa.
Basta pisar las rocas enterradas del camino,

para que una bocanada fresca,

inunde mi cuaderno de campo de poemas.
Ahora ya, apenas soy capaz de escribir sin ella.
@carlaestasola

De nuevo en mi dehesa extremeña a 20 de Octubre en este desagradecido 2017.

Mamá estas conmigo con el aire te respiro, tampoco necesito fechas para eso.