No escribiré versos cargados de ayer,
ni perfumados de olvido,
ni trato de apagar la memoria de mis ojos, tampoco intento no recordar lo que entró por mis pupilas como bala perdida hasta incrustarse en mi alma quedando allí, hospedándose y adueñándose, poco a poco, de cada segundo.
No escribiré versos envueltos en aromas añejos…
Ni trataré de impregnarme en el olor de esta mañana, pues exudo el olor a deseo…
Deseo de tenerlo y que me tenga,
de delirar entre sus brazos
mientras me sacia esta necesidad
de dibujar en la humedad de su piel mis caricias
y dejar las huellas de mis manos en su espalda mientras se hunde en mis ojos hasta hacer estallar nuestro universo en infinitas estrellas…
No quiero escribir versos cargados del ayer,
pues respiro, siento, lato, deseo y le amo a cada respiro…

Viviana Lizana Urbina