No dejes de nadar Pescaito

No dejes de nadar hacia lo más bonito.

Hacía esas estrellas de mar que te guiaran al infinito.

Irás y volverás y seguirás junto a los que más te quisieron.

No dejes de nadar hacía ese arrecife de luz que te hará sonreir,

 y seguir siendo el niño feliz que todos vimos.

Que ya queríamos.

Por el que hemos llorado y rezado día a día.
No dejes de nadar como te gustaba, pececito.

Con ganas. Con fuerza. Con garra.

Que quien te quiso mal pagara con justicia,

aunque quisiéramos que pagará con su vida. Como hizo contigo.
No te olvidaremos.

Jamás dejaremos de recordar esas fotos con las que despertábamos en el telediario y nos acostábamos pensando, creyendo, deseando que aparecieras, sano y salvo.
No ha podido ser, pececito.

Y pido disculpas si no debería pensar así, o tal vez, si no debería escribir esto, porque eras un niño con tanto por disfrutar y vivir y ser feliz y hacer Feliz, que ella es la que no merece estar aquí.

En honor a ese angelito, a la familia, a todo lo bueno que ha movido el país estos días, solo podemos decir unas últimas palabras bonitas para él.

Por solidaridad, con mucho cariño.

Para que descanse en paz.

No dejes de nadar jamás hacia lo más bonito, pescaito.

By Miriam Giménez Porcel.

 

 

 

Sabemos lo que somos, pero no lo que podemos llegar a ser.
Busca entre mis letras. Así soy yo.

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