NINFÓMANO

 

Ninfómano pendiente del balanceo sicalíptico de la musa más ardiente de mi pansexual tríptico.

Utopía y realidad, marcando los frutos tiernos de tu edad, ¡Ay, gatita con botas, que mis anhelos alborotas, en la noche de los cien pezones erectos y brillantes del cielo aterciopelado perlado de diamantes!

Y mis serendipias más impensables giran mi vista cual mirón de minifaldas en lolitas…

¡Sí, ninfómano que ronronea amor a las gatitas con botas del sexo más devotas, sobre los nimbos de salivas de chicle rosas, tanteando tu torso al tacto limítrofe de lo pecaminoso, impacto santo de los cuerpos voluptuosos, que embelesan cuales miles de mariposas, el iris sofocado de mis ojos!

 

Eduardo Ramírez Moyano