Ni una silla vacía más

Mujeres desaparecidas
Presentes ahora en todo momento
Dueñas de un futuro
Tal vez escrito
Quizá incierto
Vidas arrancadas sin ningún derecho
Almas coartadas a fracción de ciclo
Mujeres que dejan un espacio vacío
Vacía la silla de las esperanzas
Vacía la mesa diaria de su hablar y acontecer
En tierras en que la sangre es bebida cotidiana
En que el dolor se traduce en desayuno en la cama
¿Cuántas faltan?
Cuántas perderán la gloria de la vida terrena
En este país que se desangra en tantos de sus rincones
Y no queda más que unirnos
Y en plañidero andar acompañarnos
Implorando por ni una
Ni una silla más vacía

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