EL PODER DE LAS LETRAS,  PROSA POÉTICA

Muchas veces

 

 

 

Muchas veces sentía el deseo de tener un gran poder y transformar todo aquello que no le gustaba, todo aquello que al mundo hería por falta de humanidad, todo lo malo que sobraba, añadir amor y felicidad en todos los hogares desolados en los que los recursos más básicos eran elementos desconocidos. Muchas veces soñaba que en su poder se hallaba la fórmula mágica con la que hacer desaparecer la depredación del hombre por el hombre en el planeta.

Muchas veces se veía a sí misma en lo alto de una cúspide oteando el horizonte e inventando un nuevo mundo en el que las guerras no existieran y solo quedara la palabra como lejano recuerdo del nefasto error que significa hacer uso de las armas y ejercer la violencia. Un mundo en que los conflictos con el diálogo se resolvieran y se llegara a acuerdos que sellados quedaran con un fuerte abrazo como promesa de mutuo cumplimiento.

Muchas veces se preguntaba por las razones que llevaban a los países a tomar posturas bélicas, no entendía las razones por las cuales tantas vidas humanas se perdían en las batallas dejando tras de sí un desolador rastro de sangre de valor incalculable.

Muchas veces pensaba con desánimo en el futuro de generaciones venideras, la destrucción del planeta por parte de los humanos se producía a pasos agigantados, mares y océanos agonizaban convertidos en vertederos, bosques deforestados dejando sin pulmones la tierra, atmósferas contaminadas de partículas irrespirables, nuevas enfermedades apareciendo, en muchos casos debido al uso de productos químicos con que se fertilizan las tierras para ser transformados en alimentos, en otros casos debido a la inhalación de agentes externos que se encuentran en suspensión en el contaminado ambiente.

Muchas veces sentía en su ser la impotencia de tener consciencia de la desintegración del planeta y no saber qué hacer para parar la desenfrenada decadencia. Muchas veces lagrimas amargas de sus cuencas resbalaban por no disponer del poder de ser capaz de crear nuevas conciencias educadas en valores que olvidados quedaran en la memoria colectiva. Mentes concienciadas en preservar el medio en un mundo en armonía donde la convivencia en paz con todos los pueblos fuera posible y el respeto y el amor fuera extensivo a todos los seres vivos.

 

@Marina Collado

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