Después de la muerte de sus padres en extrañas condiciones, Martín se fue a vivir a casa de su tía Sara la hermana de su madre, Sara estaba impaciente por su llegada, aunque el tren llegaba a las ocho ella llevaba ya dos horas esperando. El encuentro fue muy frío sin palabras, solo un abrazo y una mirada la cual le asustó a Sara. A los pocos días empezaron una serie de asesinatos muy extraños entre los vecinos, como si de un niño se tratara, Seria Martín? pensó Sara, así murió mi hermana….

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