Mi Penúltimo viaje

Mi Penúltimo viaje

¿Como saber que aquel viaje en el que me embarcaba era mi último viaje? ¿Cómo? Nunca es el último mientras halla latido.

No estaba programado, nunca lo hacia, me gustaba ser libre como el aire y caminar descalza entre la hierba y desnudarme en la cascada, sintiendo el agua que me arropa y sin embargo no me gustaba el sol del verano, de hecho le tenía alergia desde aquel año que fuimos toda la pandilla a Asturias. Cosas que ocurren.

Mis mejores viajes, como Egipto o Noruega fueron improvisados de un día para otro, como conocerte a ti en el transcurso del crucero por el Fiordo de los Sueños. Esperar lo inesperado fue siempre mi premisa. No pides nada y lo das todo y si algo llega, pues tomarlo como un regalo, así es la vida.

Fue un mes de febrero a finales, un año no bisiesto. Recibí un e-mail de la agencia de viajes que tenemos contratada en la empresa para viajes ejecutivos. Era una oferta express de esas que de vez en cuando te ofrecen pero el tiempo para contratarla también es escaso.

Un viaje de ensueño !Venecia! Como no ir.  Y en el me embarque con apenas tiempo para preparar la maletas y despedirme, vamos decir a los amigos y familia que estaría de viaje, con él fin de que no se preocuparan y me recogieran el correo del buzón.

Me alojé en el Hotel Colombina al que llegamos por supuesto en góndola, aquellos lugares por donde transcurríamos eran tan hermosos, dignos de ser capturados en la retina.

Dejé las maletas junto a la puerta y salí a buscar maravillas. A observar y prenderme de aquel lugar y sus gentes.

Tantos lugares, tantas cosas que ver, personas con las que charlar y aprender.  Todo una vida y aun así seguiremos siendo ignorantes pues no sabremos nunca todo lo que abarca el saber.

 

Deleite para el cuerpo humano, prendido de emociones, la mente abierta y el corazón en la mano latiendo, que mejor momento que este para dejar de existir y que el silencio se funda en este anochecer.

Tan delicioso manjar para el sentir humano en el que dos rostros se miran a los ojos sabiendo que estarán juntos en el abrazo eterno de sus almas.

No regresé de aquel lugar, en un tiempo, pues él me embrujó como lo haces tú,  imprimandonos en este divino atardecer.

Nunca me sentí tan viva ante este regalo de la madre tierra y también en este caso del ser humano en perfecta armonía, mientras en el declinar de la luz domeñaba la oscuridad, difuminándose los miedos que dejaran de ser vida hoy…

Marijose siempre vuestra, para toda la eternidad. Gracias amigos.

Hasta pronto,  me voy con mi libertad y con mi identidad sabiendo lo que quiero y deseo, un tiempo, dejando atrás cosas hermosas que agradecer y otras que dejar vuelen mejor aunque no lo entiendan ahora, es mejor para mi, que ese necesario descanso llega.

Quedan dos programas de radio Viernes y Sábado de los que mi compañero Fernando dejará los enlaces y que por supuesto están ya preparados.

Y como prometí en su momento, el Libro solidario publicado, termina la andadura de mis letras, de  momento descansaran y  tranquilas se harán novelas o lo que gusten.

Si se hiciera audio libro ellos se lo dirían. La Web Libro Solidario Universo de Esperanza, queda abierta, tal vez, sirva a más personas para concienciarse de lo que no queremos ver y por supuesto mi compañero Fernando quedará a su frente y él decidirá que hacer.

Disculpad que me vaya con un post, sin deciros adiós compañeros, pequeña familia, pero no me gustan los adioses y los grupos de wapsat, lo siento, soy más bien callada, aunque en momentos determinadas en mis tormentas emocionales se  disparen incontroladas las palabras.

Recuerden Sonrisas de Camaleón, Cuentos de Noe, Silencio en tu mirada, Parodias, Sensibilidad a flor de piel, Uno más de mis pensamientos, El&ella, Baúl de sueños, Junco y Gacela, Más allá de donde la mirada no ve y  A media luz. Tantos lugares, pero es que después de Sonrisas de Camaleón no encontré ningún lugar donde sentirme a gusto escribiendo.

Besos y mis sonrisas siempre, toboganes de colores que eran arco iris, lluvia de sonrisas que son besos.

La vida es un noria que gira y el mundo un pañuelo. ¿Quién sabe? Pero volveré.

Tal vez algún día se den todos  la mano pues la convivencia es algo hermoso, donde la tolerancia demuestra que el ser humano aún lo es.

Gracias.- Marijose. Mis 14 libros en Amazon en ambos formatos, pero pronto subiré una antología de todos los poemarios.

4 comentarios en “Mi Penúltimo viaje

  1. Los adioses, como las palomas, vuelan; las palabras anidan y hacen nacer las esperanzas.
    Los días no son sino granos de arena que forman la playa infinita del tiempo.
    Los adioses vuelan, las palabras anidan, la esperanzas nacen y los días nos dan la bienvenida eternamente.

  2. A mi tampoco me gustan los adioses, son muy rotundos y la vida es continuo movimiento. Hasta ahora mismo, hasta siempre mi querida y entrañable amiga Marijose❤❤❤❤

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