Mi sensualidad

Mi sensualidad

MI SENSUALIDAD

¿Me ves? Sí, sé que lo haces. Aprecias mi sensualidad, ¿verdad? Yo también la noto y me siento poderosa así, cuando dejo a un lado mi papel de madre, de trabajadora, de cuidadora y dejo fluir con soltura mi lado más salvaje y sensual. Sé hacerlo, puedo hacerlo, transformarme de un momento a otro, incluso cuando menos te lo esperes. Esa es parte de mi magia.

Siento en tu mirada el influjo que estoy ejerciendo ahora mismo sobre ti. Sé que te gusta mi rostro maquillado que resalta mis rasgos más exóticos y esconde hasta la más mínima de las imperfecciones que pueda tener mi piel. ¿Te cuento un secreto? A mí también. Sé, también, que te gusta el conjunto de lencería que he escogido. Ya puede gustarte, buena parte de mi sueldo se ha quedado en él. A mí me encanta, por eso lo he elegido. Igual que he elegido el precioso liguero con el que mis medias desafían a la gravedad. Me gusto así y sé que a ti también. Tu mirada depredadora me lo dice, no hace falta que te acompañes con palabras vacías de sentimiento.

Pero de algo estoy segura. De que en lo más profundo de tus pensamientos estás cometiendo un gran error. Permíteme tomarme una pequeña licencia y ponerme durante unos instantes en tu mente. Lo veo claro y cristalino como el agua más pura, solo necesito de unos segundos. Piensas que me he vestido así para ti, ¿verdad? No me mientas, los dos sabemos que es así, que en tu fuero interno piensas que hay determinadas cosas que hago para satisfacerte, para gustarte, para excitarte. Prepárate, porque llega el momento de la verdad. Y ambos sabemos que la verdad hay veces que duele. Esta te va a doler, lo sé. Te va a doler en lo más profundo de tu ego masculino, pero tendrás que superarlo. Yo sé que puedes, eres lo suficientemente inteligente como para hacerlo.

Lo cierto es que si yo me arreglo así y me visto con ropa sugerente, sexy, bonita, es por mí. Solo y exclusivamente por mí. Porque me gusta verme bien, porque me gusta sentirme bien. Porque no siempre voy a ser esa persona que utiliza aburridos trajes para ir a la oficina o los cómodos chándales de los fines de semana. Porque no siempre me apetece dormir con un cálido pijama de franela o una simple camiseta vieja. Porque, de vez en cuando, necesito gustarme a mí misma y sentir que, pese a los años transcurridos, sigo portando algo de belleza. Porque cuando me gusto me siento poderosa, y me gusta sentirme así.

Así que, cuando me veas así, por favor, te pido que lo primero que hagas sea decirme lo bonita que me veo. Sin mayores expectativas, porque de vez en cuando también me gusta escucharlo de tus labios. Y sin mayores expectativas, te repito, porque a lo mejor en este preciso momento lo que menos me apetece es tener sexo contigo, sino simple y llanamente, sentirme bien. Porque una cosa no va unida a la otra. Para mí no.

En este punto sólo quiero dejar clara una cosa, cuando digo no, quiero decir no, por muy sugerente que sea mi vestimenta. Ahora, si me permites, voy a dormir entre encajes y seda, aspirando el aroma de mi perfume favorito, porque estoy demasiado cansada de ejercer de madre, trabajadora, gestora y cuidadora, y lo único que necesito es sentirme bien conmigo misma.

¡NO ES NO! No me juzgues por el largo de mi falda.

4 comentarios en “Mi sensualidad

  1. SENCILLAMENTE SOBERBIO, GENIAL!!! Porque NO es NO y porque una se pone bella para sí misma y no para gusto y satisfacción masculina, y sí, está muy bien que de vez en cuando caigan esas palabras que a veces cuestan tanto de ser pronunciadas, como un “estás bellísima con ese vestido…” Un gran tema querida Ana. Besazos todos preciosa❤🌷😘💜

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