Me inventé una tarde


Nuevamente arde aquí en mi pecho, pero no podré volcar lo que verdaderamente siento.
Escribiré mentiras que adornen la tarde, inventaré una pasión escondida en estas paredes. Haré que el sudor de mis zonas desiertas se esparza con unas caricias presurosas que rompan la monotonía del silencio, mientras una erecta presencia se hunde en mis entrañas, izando mis sensuales delicias en el confín de su boca…
Detendré el segundo para que mi ferviente deseo sea bebido gota a gota…
Sí, me he inventado una tarde de aquéllas, donde la luna se mecía en los rayos de sol mientras él me mecía entre el amor y la pasión.

Viviana Lizana Urbina

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