Marinero Errante

Vino buscando un lugar

Donde en su vida poder habitar

Y vivir en paz.

Huyó de su tierra

Para llegar a cualquier lugar

Y no olvidar.

Izó las velas y navegó

Surcando los mares de aquí y allá,

Pero la luna implora su lealtad,

En la noche le recuerda su amor,

Que él nunca fingió.

Quiso escapar

Surcando el viento y la tempestad,

Quiso evitar

Que sus ojos vaciasen el mar,

A su voluntad.

Y se encontró

Con una guerra que nunca entendió,

Una lucha de cobarde ambición,

Que ahora sabe que pronto acabará

Con su triste y vil rendición.

Hoy la muerte vigila su error,

  Pues su mente irradia ilusión,

Un alma más

A la que infligir su castigo, dolor.

Nunca pensó

Que la vida albergara traición

Rompiéndole el corazón.

Hoy con razón,

Su pensamiento y su tesón:

Regresar a su hogar,

Donde nunca hubo de escapar.

Y besarla una vez más.

Y abrazarla una vez más.

La sangre fluye a raudales

Por el mar de la melancolía.

En sus ojos brilla la tristeza

De quien se siente un alma “perdía”,

Naufragando entre los bancales

De este barco que no flota,

Cuando un alma camina rota

Hundiéndose sin remedio

En el pozo más profundo

Perseguida por la muerte,

Muerto ya,

Viviente,

Por haber vuelto a perderte.

2 comentarios en “Marinero Errante

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