Lo que la memoria olvida

Lo que la memoria olvida

Lo que la memoria olvida

LO QUE LA MEMORIA OLVIDA

 

El cielo es tan oscuro sobre mí,

cubierto de nubes,

presagios de lluvia,

amenazas que se ciernen sobre nosotros

que miramos al cielo

con esperanza en la mirada,

sin saber que contra aquello no podemos hacer nada.

 

Y las gotas comienzan a caer,

maná de los cielos,

divino alimento,

confiados en recibirlas para calmarnos,

nuestra sed de venganza,

nuestras iras desatadas,

 pero en vez de ser sustento,

ofuscan nuestras miradas.

 

Cuántas veces tendremos que mirar

al oscuro cielo,

al agua preciada,

confiando en que refresquen nuestras ansias.

Esas que durante años,

durante toda existencia,

nos colmaron nuestra mente

y amargaron nuestra vivencia.

 

Ya no confío ni en nubes ni lluvias,

que me mienten,

que me engañan.

Solo confío en lo que puedo aportar yo

para aliviar las tensiones,

para salir del rebaño

que se moja con la lluvia,

mes tras mes y año tras año.

 

Y aún confío en que no esté lejano el día

de alegrías,

de esperanza,

de salir de entre la oscura marabunta,

para brillar con mi luz,

para que todos brillemos

cuando el sol luzca sus rayos,

aunque nunca olvidaremos.

 

Porque aquello que se olvida seguro vuelve

sobre nosotros,

cubriendo el cielo,

volviendo a traernos la desconfiada lluvia

que nos engañó algún día,

que quiso hacernos creer

que lo que la memoria olvida

nunca más lo volveremos a ver.

 

2 comentarios en “Lo que la memoria olvida

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