Llegarás cuando la noche se abalance.

Llegarás cuando la noche se abalance.

 

 

Era una época en que las noches traían tigres trasparentes,

ecos de leones

y un desfile de langostas llegaba hasta mi puerta. Era una época

que dejó abierta entradas clandestinas

para que las recorra cuando las tardes aprontan espinas y arrabales.

Entonces conocí los rulos del tiempo

la inanidad de todos los espacios,

aunque el muñeco con mi rostro

seguía recorriendo las tardes con mirada suicida.

Después los crepúsculo

hicieron de cada día

holocaustos de corbatas, de zapatos

de pieles perfumadas y de zorros muertos.

A veces la lluvia. A veces

la melancolía como una culebra más fina que un cabello

y siempre el dolor

a veces como un regusto, a veces

como una mariposa negra colgándose del cuello.

 

Llegarás cuando la noche se abalance

desde sus abismos invertidos. Llegarás

cuando hayamos roto los alambiques

y cada trozo de pan

embriague los crepúsculos y canten los coros de cigarras

la llegada del sol.

 

GOCHO VERSOLARI

1 comentario en “Llegarás cuando la noche se abalance.”

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