Las Garras del Sol

Las Garras del Sol

Me vi a mí mismo caminando en las sombras
en pleno mediodía
cuando los pájaros levantaban el mundo sin saberlo,
cuando los potros de la noche relinchaban nerviosos
y un pedazo de luna brillaba en el azul.
Me vi a mí mismo caminando en las sombras
desnudo,
silente,
roto,
como el estruendo del crepúsculo.
Me vi a mí mismo y contemplé mis huellas:
disueltas apenas las trazaba.
El lento gruñido de la tarde
se asentó en mis entrañas  
y mi hígado cabalgó sobre la playa
en busca del lejano muelle
donde la aurora gravitara en nuestros cuellos;
las huellas de un cielo fugitivo
y Sevilla a lo lejos.
Me vi a mí mismo caminando en sombras;
la noche había llegado; mis riñones
soñaban con la aurora
y un lento caracol trepaba por mi sexo
en busca de los antiguos monolitos,
de las tallas arcaicas de mi carne,
de las brújulas eternas que guardo
en mis talones.
De las garras del sol.
ad775b9d0000afb6341e90edfd1dd2bao

GOCHO VERSOLARI

 

Ilustraciones: Sam Weber y Soledad Fernández

2 comentarios en “Las Garras del Sol”

Deja tu comentario, así nos haces grande

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: